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El delito en diversas modalidades

Asaltantes, pirañas y mecheros suman preocupación en comercios de la Ciudad

Durante los últimos días se denunciaron casos de robos en El Mondongo y Barrio Norte. En Olmos, reclaman por ataques repetidos

Mientras él robaba, la empleada quedó bajo la caja registradora / el DIA

El instante: uno de los “mecheros” sustrae un electrodoméstico / el DIA

Bien vestido y de aspecto pulcro, tocó la puerta de la dietética “Nutridiet”, de 7 entre 34 y 35. La empleada que atendía en ese momento le abrió la puerta, que suelen tener cerrada con llave. El sujeto se presentó como un cliente y hasta preguntó por un producto particular: buscaba semillas de chía, el “superalimento estrella” del Omega 3 vegetal.

En la mano izquierda llevaba un paraguas y en la espalda una mochila negra. “Ese día a la mañana llovía mucho y no tuvimos mucha gente en el local”, recordó Ayelén, la propietaria, en diálogo con EL DIA.

No obstante, la vendedora percibió algo extraño en el hombre y por ese motivo dejó la puerta entornada. Esa maniobra sería clave para lo que vino después.

“AHORA DAME TODO”

En el momento en que la joven buscaba el producto, el sujeto dio un rápido vistazo por el negocio y le siguió los pasos. Cuando ambos llegaron al mostrador, él mostró sus verdaderas intenciones.

“Bueno, ahora dame todo”, le dijo en un susurro, mientras hizo el ademán de sacar un arma por debajo de sus ropas. Si la llevaba encima, no fue necesario mostrarla. Su víctima se encontraba sola y no intentó defenderse.

“Sí, claro”, le respondió. Luego abrió la caja registradora y le entregó los billetes más grandes, apenas el cambio que habían guardado de la jornada anterior. Apurado, la hizo agacharse y ocultarse.

Es que, por fortuna, ni bien entró el ladrón detrás de él apareció Pedro, un viejo conocido del comercio que “conoce a todos los que trabajamos ahí”, aseguró Ayelén.

“Él se dio cuenta de la situación, porque no la vio a la chica y tampoco reconoció al muchacho que estaba detrás del mostrador”, agregó la dueña. Ya sin mucho más por hacer, el delincuente se fue caminando.

La empleada “está re angustiada, tiene miedo, a pesar de que se trató de un robo muy tranquilo. Y se calmó más cuando vio que entraba otro cliente”, refirió.

Pedro “va hace años a comprar” y en esa oportunidad “le fue a llevar un budín para desayunar”, detalló.

El local funcionaba en la esquina de 7 y 34 se mudó a su ubicación actual hace unos dos años. Es la primera vez que los asaltan, aunque según señaló Ayelén, en la zona se tornó “algo común”.

“Con esto que me pasó, me enteré de que el mes pasado robaron el pizzería de enfrente, un golpe comando de varios hombres con armas”, indicó. En otra ocasión, “la mujer de la agencia de lotería me contó de otro robo a una mujer en la calle”, añadió.

En “Nutridiet” tienen cuatro cámaras y toda la secuencia quedó filmada. En las imágenes se ve con claridad el rostro del malviviente.

EN OLMOS, ATAQUE DE MECHEROS

Por otro lado, el viernes por la tarde, una pareja y por lo menos un cómplice atracaron una casa de venta de artículos del hogar en Lisandro Olmos, bajo la modalidad de “mecheros”.

El hecho ocurrió a las 18.45 en “Olmos Hogar”, de 197 entre 44 y 45 , y en el barrio creen que es una banda que opera desde hace algún tiempo en la zona.

“Son varias personas que están actuando en negocios del rubro de los electrodomésticos, la computación o en una ferretería, por ejemplo”, explicó un dirigente del sector comercial en esa localidad y concluyó en que “pueden meterse en cualquier local donde haya algo que se puedan llevar”.

Según lo revelado por la fuente a este diario, el grupo hurta siempre con la técnica de mechero. Esto es, la sustracción de determinados productos (generalmente, aquellos que tienen a su alcance) mientras los vendedores no advierten la maniobra por dos motivos: los ladrones circulan fuera de su vista o a sus espaldas y entretanto un compinche los distrae con preguntas sobre una supuesta compra que luego no existe.

Así, la mercadería pasa de la góndola a la mochila sin alarma y la acción, en casos, solo es advertida por la lente de una cámara de seguridad, como lo fue en el episodio referido.

La acción, sostenida en las últimas semanas, reavivó un reclamo de mayor presencia policial en la zona. “Hemos presentado varias notas solicitando mejoras en la seguridad y nos prometieron cámaras y móviles, pero eso nunca se cumplió. Incluso, se llevaron al centro de la Ciudad los efectivos de la Policía Local que tuvimos hace algunos años”, se quejó el directivo que es propietario de un local situado en la calle 197 y pidió reservar su identidad “por temor a represalias”.

ROBO PIRAÑA EN EL MONDONGO

Por último, el sábado por la noche, alrededor de las 22, un almacén fue “rodeado” por cuatro adolescentes que sustrajeron diversos elementos al modo “piraña”.

Voceros oficiales informaron que el asalto sucedió en un polirrubro de El Mondongo, en 68 entre 3 y 4 -casi esquina 3-, un sector de la Ciudad muy golpeado por el delito y la venta de estupefacientes.

Conforme a lo relatado a las autoridades por los damnificados, actuaron “cuatro personas y todos parecían menores de edad”. Se llevaron paquetes de cigarrillos, algo de mercadería y la recaudación del día.

 

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