El regreso de la toma de tierras en el enorme predio de Los Hornos se desarrolla con igual o más intensidad de lo que se pudo observar cuando comenzó la usurpación inicial el 16 de febrero pasado. Mientras tanto, aumenta la preocupación de los vecinos que residen en el barrio desde hace varios años y ven cómo, a pesar de la presencia de Gendarmería, no paran de llegar usurpadores al predio.
Este martes, como ocurre desde que se inició la ocupación de los lotes de 141 a 155 y de 76 a 90, fue el tema de conversación de la gente que vive en la zona y perdió la sensación de tranquilidad que disfrutaban hasta el 15 de febrero: “Es cada vez peor. Entran sin que nadie les diga nada. Se dice que se están metiendo porque no hay orden de desalojo y cuentan con asesoramiento legal”, apuntó uno de los frentistas que habló con este diario.
También hoy observaban cómo crecía el movimiento de los intrusos, aunque remarcaron que “no se escucha tanto las cortadoras de pasto pero se debe a que ya han cortado la mayor parte del terreno, al menos en uno de los laterales”, relató otro frentista.
Los vecinos observan con preocupación que hubo daños en alambrados de viviendas de la zona que rodea al predio tomado y algunos perdieron animales.
“No nos vamos a quedar de brazos cruzados. Nos estamos organizando para hacer algo que nos permita recuperar la paz”, insistieron.
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