Un bebé prematuro de tan solo dos días de vida falleció a causa del coronavirus en Sudáfrica, con lo que se transformó en una de las muertes más tempranas registradas en el mundo por la pandemia. La madre y el bebé había dado positivo en las pruebas del nuevo coronavirus. El recién nacido tenía dificultades pulmonares que requirieron apoyo por ventilación (pulmonar) inmediatamente después de su nacimiento.
SUSCRIBITE a esta promo especial