Si bien es un hecho comprobado que el deporte de alto rendimiento se ha prolongado en el tiempo, con protagonistas cada vez más veteranos, también es cierto que los parates, sobre todo los indeterminados, son aún más perjudiciales para cada uno de esos enormes ejemplos en los que tranquilamente entran LeBron James, Roger Federer o Serena Williams.
Y ante esta situación, son varios los que comparten la sensación de una incertidumbre total, algo que altera los días que les quedan en cada una de las canchas.
En este marco, Luis Scola representa una de los grandes enigmas del deporte nacional y mundial.
Con 40 años en su haber y un gran rendimiento en el pasado campeonato disputado en China, ya avisó que no seguirá en Olimpia Milano y que tampoco jugará la Euroliga, segunda competencia en cuanto al roce y la dificultad, sólo por detrás de la NBA.
Así, al surgido en Ciudad de Buenos Aires, que luego explotara en Ferro para dar el salto a Europa, sólo parece quedarle por delante la motivación para Tokio 2021.
Sin embargo, y sin un certeza clara en cuanto a la efectiva realización el año entrante, la posibilidad del retiro también pasa por su cabeza,
Sólo el tiempo, tirano él, será el encargado de resolver la incógnita que ya plantó el propio jugador, quien no se merece un retiro fuera del rectángulo en el que ha sabido brillar como pocos.
“TOKIO SE HA VUELTO MUCHO MÁS DISTANTE PARA MÍ”
El campeón olímpico en Atenas 2004 reconoció que evaluará su presencia en los Juegos de Tokio 2021, tras concretarse su salida de Olimpia de Milano, Italia.
“Quería ser el primer jugador de baloncesto de la historia en jugar cinco Juegos Olímpicos, pero ahora Tokio se ha vuelto mucho más distante. Tendré que evaluar”, admitió ayer Scola.
“No era la despedida que tenía en mente para mí. Estaba pensando en un estadio lleno, un juego importante, el abrazo de mis compañeros. Si Valencia fuera mi último partido, sería un poco triste. Pero también está bien, lo que tuve que hacer en 25 años de carrera, lo hice. Estoy en paz conmigo mismo”, lamentó con ‘Corriere Della Sera’, de Italia.
El bonaerense jugó casi un año en Italia, luego de ser finalista con Argentina en el Mundial de China 2019, y adelantó: “No sé lo que voy a hacer ahora. Solo sé que no podría aceptar ser un jugador de medio juego. Solo conozco dos velocidades: 100 por ciento o cero por ciento. Si tuviera que entender que no puedo dar el 100%, entonces me detendría de inmediato. Me tomaré unos días para pensarlo”, agregó.
Finalmente, el interno con pasado en Houston Rockets de la NBA aclaró por qué dijo que no quería jugar “más” en nivel de Euroliga: “Porque ya no tengo ganas y tengo 40 años”, concluyó.
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