TEMAS DE HOY:
PUBLICIDAD

Barón y Osvaldo: historia de un amor… ¿tóxico?

Ella volvió a convivir con él por la cuarentena y vuelan chispas. Sus fans le piden que no reincida. ¿La cobra vuelve a ser la tonta?

En medio de la convivencia por la cuarentena, Barón y Osvaldo posan juntos para las redes sociales

Por Redacción

“Daniel Osvaldo me destrozó”: la frase la lanzó el año pasado Jimena Barón, cuando se disparaban rumores de una reconciliación con su ex. Había buena relación entre los padres de Momo, como mostraban las redes, pero hasta ahí. Barón decía que quería seguir adelante con su vida, no retroceder hacia viejos errores. Si hasta le había dedicado dos canciones, el mea culpa “La tonta” y la revanchista “La cobra”...

Pero a las palabras se las lleva el viento: Barón fue a buscar la semana pasada a Momo a lo de Osvaldo y terminó quedándose a cuarentenar allí, celebrando su cumple todos juntos. Ella dice que no duermen juntos pero, como determinó una encuesta tuitera, y como dijo Jorge Rial, es obvio que están teniendo sexo.

Incluso Barón pareció confesarlo, cuando escribió en Instagram: “La única que vive mi vida soy yo misma. La única realidad es que un día me voy a cagar muriendo y la única decisión tomada es vivir como se me cante el oje..., intentando no joder a nadie”. Después de ese descargo contra los “haters” que criticaban su regreso con “el tóxico”, Baron siguió alimentando el fuego de la especulación al tomarse una foto totalmente desnuda en el baño del ex. ¿Se la sacó el ex futbolista autoproclamado estrella de rock? ¿Importa? Es decir, si te sacas una foto en el baño de tu ex, muy pero muy sugerente, y la publicás en una red social, ¿importa quién te la sacó? ¿No está claro el mensaje?

TEMA DE DEBATE

Pero, ¿por qué es esta aparente reconciliación tema de debate en la mesa de los argentinos? ¿Y por qué no es recibida la noticia con felicidad? Lo que ocurre es que, después de una ruptura escandalosa marcada por supuestas infidelidades y denuncias de violencia, ni siquiera los seguidores de J Mena pudieron esbozar una sonrisa por la morocha. El núcleo duro baronista señaló incluso que, teniendo en cuenta la naturaleza tóxica de la relación, Jimena parecía haber recaído, por causa de estos tiempos de vulnerabilidad y soledad pandémica.

Y si bien todo es especulación, fue ella misma la que afirmó que con Osvaldo nunca más. La pareja se conoció en 2012 y la vida de ella cambiaría para siempre, suspendiendo una carrera actoral en ascenso para mudarse a Italia, donde jugaba Osvaldo: la parejita recién formada sostuvo durante un tiempo la relación a distancia, dado que ella tenía un compromiso laboral con Pol-ka, pero cansada de extrañar a Osvaldo llegó a un acuerdo, los guionistas la borraron de la ficción y ella tuvo vía libre para viajar a vivir con su novio.

Jimena dejó todo por amor. Y desde aquella relación, Barón tuvo varios problemas con sus parejas a causa de su deseo, desde entonces, de explorar su libertad y nunca postergar su deseo por un romance. Y no dudó en poner fin a esas relaciones cuando sus agendas se superpusieran.

Es que, como ella misma confesó, se había quemado con leche: Barón suspendió su profesión y, como canta en “La tonta”, se dedicó a hacerle la comida y cuidarlo, para que tres años después se separaran en medio de acusaciones de todo tipo. Dani, entonces en Boca, fue señalado de haber participado de una fiestita con damas invitadas, luego de serle infiel a la actriz y, finalmente, la propia Barón denunciaría que el rockero había sido violento con ella. Para entonces, ya no eran más pareja: sin avisar un día él dejó la casa y apareció semanas después con Militta Bora, y hasta se tatuó el nombre de su nueva pareja, aunque tras rumores de embarazo aquel romance del rock, la noche y el vicio se disipó como lágrimas en la lluvia.

LA RECONCILIACIÓN

Parecía el final, pero la parejita se reencontraría: el amor, o el extrañarse, era mas fuerte que, por ejemplo, Osvaldo le hubiera enviado mensajes donde le decía “gatito barato”.

Pero la familia no pudo reconstruirse y Barón compuso entonces “La tonta”, donde canta que “vuelvo a ser la tonta que se amolda a tu rutina , la que te espera mientras te cocina. Que se pone contenta si te ve y si no también. Y sin querer todo lo que juré jamás volver a ser, me vuelve y lo repito una y otra vez”. Retrato de ese pasado, ¿y vaticinio de este presente? “Tu me estás atrapando otra vez, aunque alguien me advirtió…”, cantaría Calamaro.

Quien le advirtió es, curiosamente, su yo del pasado: “Siempre di, di, di. Con el padre de mi hijo me pasó eso. Yo me enganchaba en esa y decía: ‘Bueno, quiero ayudarte a que hables con tus dos ex para que no se peleen con vos y seamos todos amigos y comamos un asado con ellas y con los hijos que tuviste’. Era como Heidi. Ahora eso se me terminó”, lanzó en una entrevista el año pasado, con la relación con el padre de su hijo ya recompuesta, pero distante: se llevaban bien por Momo.

“No creo que vuelva a enamorarme de esa manera, porque estuve increíblemente enamorada de ese señor. Y como dije antes, a él lo quería ayudar con la casa, con los hijos, con las ex. Terminé vampirizada”, se descargó Jimena.

“La única que vive mi vida soy yo misma”, dijo Jimena tras la lluvia de críticas

Parecía que Barón tenía claras las cosas, aunque en retrospectiva no faltará quien diga que el lanzamiento de “La cobra”, a dos años de su separación, era un signo de despecho, de un rencor suspendido en el tiempo, que no había sido superado.

“Soy la cobra que se cobra todo lo que hiciste, bebé. Pensabas que era gratis lastimar y andar pisando todos mis pedazos, bebé. Mi alma esta cansada de llorar. Si no me queda ya ni sangre, bebé. Me hiciste cada gota derramar cuando quisiste devorarme. Pero yo sigo acá. Viene el karma, corre”, canta Jimena. “¿Y la cobra?”, no dudaron en preguntarle la semana pasada, cuando Barón reveló que vivía con Osvaldo en su casa de Banfield, disfrutando de los días de encierro con su hijo y su ex, y, como se le escapó, con “pocas excusas” restantes para “no cog…”.

“El alma se llena de curitas invisibles, se siente bien”, dijo de su convivencia Barón: ¿será así? ¿Habrá cambiado él? ¿Ganará el amor? ¿O será, otra vez, una historia con final anunciado?

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE a esta promo especial
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Registrate gratis para seguir leyendo

Ya leíste varias notas de El Día. Creá tu cuenta gratuita y seguí accediendo al contenido del diario.

¿Ya tenés cuenta? Ingresar

Has alcanzado el límite de notas gratuitas

Suscribite a uno de nuestros planes digitales y seguí disfrutando todo el contenido de El Día sin restricciones.

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme

ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES

Para disfrutar este artículo, análisis y más, por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales

¿Ya tiene suscripción? Ingresar

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme
PUBLICIDAD