Argentina arrancó su sueño olímpico en básquet con una pesadilla llamada Luka Doncic y cayó ampliamente con Eslovenia 118 a 100, tras una primera mitad determinante, controlada abrumadoramente por la estrella de los Dallas Mavericks, autor de 31 puntos, que al final firmó una planilla con 48 tantos, 11 rebotes y 5 asistencias con lo que fue la figura excluyente del encuentro.
Difícil saber cuál era la idea táctica para defender a Eslovenia y a Doncic, que encesta 31 puntos en el primer tramo y sus compañeros otros 31, para sacar 20 de ventaja (62-42), queda claro que no funcionó ninguna de las alternativas que estaban pensadas.
Durante un tiempo, parecía que podía funcionar la historia de Doncic anotando y el resto no; aunque Eslovenia sacó una ventaja rápida de 9 puntos tras el único momento de paridad del juego, y eso empezó a mostrar a una Argentina desordenada, intentanto anotar rápido con tiros forzados, sin puntería, y sin poder frenar la tormenta que generaba Doncic.
Pocas veces mejor dicho que el jugador de Dallas en la NBA hizo lo que quiso, porque además de anotar esos 31 puntos, manejó el ritmo que Eslovenia quería, tuvo espacios, ninguno de los cuatro defensores que le colocaron pudo amedrentarlo y hasta pudo descansar.
A diferencia de lo ocurrido en el Mundial de China, Argentina rápidamente se fue de foco. Aunque no tuvo efectividad de tres puntos, insistió desde lejos, pero no con buenos tiros, que solo generaban fallos y transiciones rápidas de su rival. Con Scola tenía más chances en ataques, pero menos en defensa, donde Eslovenia buscaba emparejarse contra él.
Tras los 20 de desventaja de la primera mitad, parecía que no podía haber algo peor, pero lo hubo. Porque Argentina siguió obnubilada, insistiendo con los tiros a distancia que no entraban, desbalanceado atrás y, sobre todo, muy nervioso, dejando una muy pobre imagen desde lo colectivo y desde lo que siempre fue su marca: una línea de juego. Ante Eslovenia, Argentina no la tuvo nunca, llegó a perder por 30 (52-82), perdió feo los rebotes (32-59) y se rindió a los pies de la mega estrella de la NBA, Luka Doncic, que en su primer partido olímpico terminó con 48 puntos, 11 rebotes y 5 asistencias. Scola fue el goleador argentino con 23, pero sin ningún peso en el partido. El próximo jueves, a las 9 de nuestro país, será el segundo enfrentamiento en los Juegos de Tokio, ahora frente a España, que pasó a tomar una categoría de decisivo para lo que viene.
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