Un autoservicio que funciona en el barrio del cementerio municipal se sumó a los comercios que vienen soportando los embates de la delincuencia.
En la noche del viernes, motochorros ingresaron armados a ese local, de 137 y 72, donde amenazaron a los responsables, empleados y clientes, para que, una vez que dominaron la situación, apoderarse de un 80.000 pesos, bebidas alcohólicas y celulares de algunos de los presentes.
Se informó que, inclusive, para garantizarse impunidad en su accionar, tomaron de rehén a una empleada y se llevaron la caja registradora.
En contados minutos, con su objetivo cumplido, salieron a la calle, se subieron a sus motos y escaparon de la escena.
Con los delincuentes ya en plena fuga, llegaron efectivos policiales alertados sobre el hecho, pero los rastrillajes desplegados fueron en vano.
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