La dirigencia de Boca busca una compensación económica a la salida en julio de Cristian Pavón al Atlético Mineiro, reconocida por el vice del club de Brasil; mientras que el entrenador Sebastián Battaglia alineó ayer el mismo equipo que probó el miércoles y que, de no mediar inconvenientes, será el que jugará ante Colón el domingo.
Al delantero cordobés de 26 años se le vence su contrato el 30 de junio de este año y según la reglamentación de la FIFA puede empezar a negociar su arribo a otro club con la ficha en su poder.
Juan Román Riquelme como cabeza de la secretaría de fútbol entiende que, más allá de lo legal, no fueron correctas las “formas” por parte del Mineiro y de quien representa al atacante, por lo que con ambas partes la relación no es buena. En el “mundo Boca” era un secreto a voces que el jugador ya tenía arreglada su llegada al equipo brasileño, pero molestó mucho cómo se hizo mediático.
“Viene jugando hace dos años con un valor de dólar ridículo, que se actualiza por la suba de la cuota social, Nunca se me escuchó.” declaró enojado hace una semana su agente Fernando Hidalgo.
Pero Román salió al cruce afirmando que el jugador no fue transferido a Los Angeles Galaxy, ya que el club de Estados Unidos declinó hacerlo cuando todo estaba acordado por la situación judicial del futbolista, que tiene una causa en Córdoba por presunto abuso sexual, lo que su representante negó:
En cuanto a la relación con los dirigentes de Mineiro solo hay que recordar los incidentes ocurridos el 20 de julio pasado tras la eliminación por los octavos de final de la Copa y que derivó en la suspensión de cinco jugadores.
Con este panorama Boca tiene decidido no facilitarle las cosas al Mineiro y al delantero, quien se iría sin dejar un solo peso al club por su negativa a renovar su contrato.
José Murilo Procópio, vice de Mineiro, confirmó públicamente que existen conversaciones y un principio de pre acuerdo con el jugador: “No hay trabas, todo va bien, me gusta el jugador y es un gran logro para el club”, declaró el directivo.
Y cuando se le preguntó por la suspensión del extremo dijo:”No hay problemas trataremos que se le baje la sanción” algo que sus pares de Boca no pudieron lograr ante el Tribunal de la Conmebol.
El futbolista tiene seis fechas de suspensión que cumpliría si Boca lo anota en la lista de buena fe para la primera ronda de la Copa. La lista de buena fe para la Libertadores se entrega 48 horas antes del comienzo de la participación del club en el certamen, que será en abril.
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