Doce cuadras y, unos pocos minutos de diferencia, marcaron el quiebre entre la vida y la muerte. La historia del joven de 17 años que cayó abatido a manos de un policía, que se defendió de un intento de asalto en 65 entre 9 y 10, ya es conocida en la Ciudad. Venía de asaltar un supermercado cercano a la Plaza San Martín, junto a otros cinco cómplices. Uno está detenido y los otros cuatro, prófugos.
De acuerdo a la información que pudo obtener este diario de parte de los investigadores, en estos momentos continúan los rastrillajes que procuran identificar y concretar la captura de la totalidad de los integrantes de la banda.
Los pesquisas se manejan en dos frentes: el tradicional, con la búsqueda de imágenes de cámaras de seguridad y testigos, y el más sutil, a través de las redes sociales, donde el hampa suele dejar sus rastros.
El primer golpe. Fue en el súper de 54 entre 8 y 9 / captura de video
Un like, un mensaje, una historia o una imagen, pueden resultar claves para identificar al resto de los miembros de la gavilla, que por ahora se mantienen al margen de la ley.
Son cuatro delincuentes, ya que el quinto, también baleado en un brazo por el oficial, pudo ser capturado y puesto a disposición de la fiscal que está a cargo de la causa, Cecilia Corfield.
Se trata de otro joven de 20 años, quien se amparó en las garantías del debido proceso penal y prefirió hacer silencio cuando lo citaron para la audiencia de indagatoria.
La fiscal tiene ahora 15 días (prorrogables por el mismo plazo) para presentar -si lo considerar pertinente- el pedido de prisión preventiva, que dejaría al imputado en las puertas del camino, que lo llevaría inexorablemente hacia un juicio oral y público.
Como se sabe, repartidos en tres motos, los asaltantes iniciaron su derrotero criminal por el supermercado Gringo`s, de 54 entre 8 y 9.
Fue el domingo a la noche cuando, en breves instantes, consumaron el golpe y se montaron en sus rodados para iniciar la fuga.
Pese al “éxito” de esa incursión, lejos de guardarse, siguieron con el raid delictivo.
En 65 entre 9 y 10, luego de unas vueltas para ver qué pintaba, se cruzaron con un delivery y lo creyeron presa fácil. Pero era un policía, que además realizaba entregas en una moto para la plataforma Pedidos Ya.
El agente estaba junto a una chica, que le había pedido ayuda desesperada, porque también se había sentido intimidada por el paso de los ladrones.
Todo terminó en una ráfaga infernal de disparos. Cinco en total.
Tres pegaron en el pecho del delincuente de 17 años, que quedó muerto en el acto y otro en el brazo del cómplice detenido, cuando apareció en un hospital a pedir atención.
BARRIO EL CARMEN
Voceros del caso mencionaron que el fallecido era de Berisso y posiblemente el resto de los sospechosos se afincan en esa franja que separa los barrios El Carmen con El Palihue, Villa Montoro y Ponsati, ya del lado de La Plata.
En la red social Instagram hay sentidos mensajes por la muerte del joven de 17 años y también fotografías de varios de sus conocidos, muchos de ellos con una impronta y gestualidad típica de quienes decidieron apartarse de las normas y hacer del delito un modo de vida.
REVUELO
Fabiola Perea (49) es vecina de 65 entre 9 y 10, la cuadra donde ocurrió el hecho de sangre.
Al respecto, dijo que “estaba en casa y escuchamos claramente cinco tiros y me pareció escuchar unos gritos previos. Más tarde salimos a la calle para saber qué había pasado y y había un repartidor de Pedidos Ya, que decía ‘me quisieron robar, me quisieron robar’. Además había un joven herido en el piso, que luego supe que era uno de los dos asaltantes que estaban en moto y que tras bajarse del asiento de acompañante, hizo un ademán de sacar un arma”.
El final. El delincuente yace en el piso en 65 entre 9 y 10 / C. de video
Luego señaló que “el delivery, que nos dijo ser policía, le dio la voz de alto. Pero el delincuente se le fue encima y entonces le disparó para defenderse. Era la vida de uno o del otro”.
Perea dejó en claro de que no se trató de un episodio de inseguridad aislado. Muy por el contrario, remarcó que “por el barrio roban cada dos por tres y siempre delincuentes en moto y, en menor medida, inclusive en bicicleta”.
“Ya hace bastante que viene dándose esta situación. Y además no hay horarios más peligrosos que otros; te roban de día y de noche”, aseguró.
Otra vecina del barrio, Silvina (44), le contó a EL DIA que “hace meses que venimos soportando una ola de robos con motochorros armados. Da miedo”.
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