La viruela del mono no para de esparcirse por Europa y hasta aterrizó en nuestra región. Es por eso que las alarmas del mundo están encendidas por lo que al tratarse de un contagio inicial que provino de un animal, crece la preocupación entre quienes tienen mascotas por la seguridad de sus animalitos y si éstos pueden o no transmitir la enfermedad.
Desde el Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermedades dieron detalles de cómo afecta este brote en humanos y en animales domésticos. Los expertos del organismo advierten el “riesgo potencial de transmisión de personas a animales” y detalla el protocolo a seguir para evitar contagios cruzados.
Lo cierto es que deben quedarse tranquilos aquellos que tienen perro o gato ya que los especialistas aseguran que la viruela del mono tiene mayor posibilidad de contagio en roedores como hámsteres, jerbos o ratas. Pero incluso puede afectar a los conejos.
“Este salto, aunque muy poco probable, puede provocar que el virus se establezca en la fauna silvestre europea y convertir la viruela del mono en una enfermedad zoonótica endémica”, explica el CECP en su informe. Por eso aconsejan a los contagiados que pongan en cuarentena a sus mascotas por precaución.
“Teniendo en cuenta que se sabe que el virus tiene un rango de hospedadores bastante amplio, lo que quiere prever con esta medida es una posible infección en mascotas que convivan con personas infectadas y que esto contribuya a la expansión”, detalla Julio Álvarez, veterinario del Servicio de Epidemiología de la Universidad Complutense de Madrid. Y aunque admite que el riesgo en perros y gatos es mínimo, también advierte que aún no se ha estudiado lo suficiente por lo que conviene actuar con extrema cautela.
En ese sentido manifestaron que el verdadero riesgo es que la viruela del mono llegue a las poblaciones nativas de ratones o ardillas: “Esto lo convertiría en un problema más grave porque entonces, aunque dejaran de haber casos en humanos, seguirían apareciendo nuevos debido a la transmisión por otras especies”, explica el especialista.
Este problema se ha hecho evidente en algunos países de África, donde la viruela del mono ya es endémica porque los animales son reservorios de la enfermedad. “De la misma manera que ocurrió con los perrillos de la pradera en Estados Unidos hace unos años, quienes resultaron ser unos hospedadores muy buenos para el virus”, agrega Álvarez.
Los síntomas en los animales son similares a los de los humanos: lesiones cutáneas, falta de apetito, letargia, fiebre y decaimiento. Y el tratamiento también sería igual al que reciben las personas infectadas, dependiendo de la especie de animal y la carga vírica que presente.
SUSCRIBITE a esta promo especial