Es cosa juzgada: Sebastián Romero, “Chirola” para todo el triperío, será el DT mens sana, el reemplazo de Néstor Gorosito en el timón del barco. Junto a él estará el grupo que lo acompañaba al frente de la Reserva, con Nicolás Cabrera y Pablo Romero como ayudantes de campo, Diego Gómez en la preparación física y con Alejandro Rojas como entrenador de arqueros.
Para “Chirola”, ídolo de la hinchada pero además con una unanimidad casi imposible de lograr en cuanto al cariño de los habitantes del tablón, será un enorme desafío pero al mismo tiempo la chance de mostrar su evolución como entrenador construida desde el día a día al frente de la reserva en los últimos dos años.
“Gimnasia es todo. Me dio la posibilidad de hacer amigos. Es el lugar donde crecí. Pasé casi toda la infancia y la adolescencia en el club. Conozco todos los rincones, me siento como en mi casa. Gimnasia es el lugar donde soy feliz”, dijo en 2016 al cumplir 20 años en primera división. Esa frase sintetiza el sentir de Sebastián Romero por el Lobo.
“Chirola” llegó a Gimnasia a los 6 años. Entrenaba con la ‘77 porque su categoría, la ‘78, todavía noi competía. Infantiles. Juveniles. Debut. Cara de nene. Pelo corto. Camiseta 16. Faltan algo más de 15 minutos de un 0-0 con Lanús -que pelea el Apertura con River- en el Bosque y Timoteo ordena el ingreso de Sebastián Ariel Romero por Gustavo Dueña. El pibe de 18 años jugaba en una quinta división que hacía ruido con Cufré, Messera, Gatti, Barclay, Bertamino, ya que venían de ser bicampeones séptima-sexta. Hacía un par de semanas que “Chirola” Romero había subido a enfrentar a la Primera para “hacer” del Polillita Da Silva. La rompió y Carlos Griguol lo sumó definitivamente al plantel superior. El pibe de Berisso, el hermano de Cristian y Pablo, tenía pasta…
Aquel 10 de diciembre de 1996, el Lobo formó con Leo Noce; Christian Pittaluga, Jorge San Esteban, Ariel Pereyra; Darío Cavallo, Guillermo Larrosa, Andrés Yllana, Gustavo Dueña; Andrés Guglielminpietro; Guillermo Barros Schelotto y Federico Lagorio.
Al principio, falso 9. Alguna vez, raro enganche. Volante por los costados. En su última etapa, laburante de la mitad de la cancha. Campeón Mundial sub 20 de la mano de Pekerman en Malasia ’97. El fútbol lo llevó a Betis a los 21 años (casado con Anabella y ya con Tomás, hoy futbolista de Argentino de Merlo), con Griguol como DT. Toulouse de la mano del padrinazgo del Beto Márcico. Córdoba, de nuevo en España. Racing Club, cuatro buenas temporadas. Panathinaikos.
En 2008 el Lobo se desangraba y pegó la vuelta. El premio, el inolvidable festejo trepado al alambrado, abrazándose con la gente, su gente, tras la palomita de Niell contra Rafaela. Ahí, en el mismo lugar en el quede pibe soñaba con ser jugador, de la mano de su viejo. “Esedía no me crucé al otro lado porque teníamos 9 jugadores y quedaban 2 o 3 minutos. Pero lo pensé”, contó tiempo después. Las decisiones absurdas que tiene el fútbol lo llevaron otra vez lejos de casa, a Banfield y Quilmes. Tuvo un tercer paso en 2016-2017 y entre Gabriel Pellegrino y Mariano Soso le bajaron el pulgar. La despedida del fútbol fue en el cervecero.
“Logré lo que soñé de chico, que era jugar al fútbol. Y lo hice en el club al que quiero y amo. Yo siempre voy a estar en deuda con Gimnasia”, contaba Chirola hace algún tiempo. Hoy, con la camiseta 17 definitivamente archivada -ese número que le dio el utilero Cali Phillipsberg y lo acompañó toda su carrera- el desafío es sacar adelante a un equipo que no tendrá el potencial del año pasado, con bajas importantes como la de Rodrigo Rey, sin chances de sumar refuerzos, posiblemente sin Alemán ni Sosa y con nombres como los de Cristian Tarragona (le ofrecieron seguir) y Agustín Cardozo aún en veremos. Un equipo al que deberá hacer funcionar en plena economía de guerra.
Ahora será el turno de Benjamin Domínguez, Tomás Muro, Alexis Steimbach, Guillermo Enrique, Ignacio Miramón, Alan Lescano, Gonzalo González, jugadores que pasaron por su reserva. Más algunos regresos de préstamos, por ejemplo los de Bautista Barros Schelotto y Bruno Palazzo, que se sumarán a Comba o Castillo. Seguramente, Chirola mantendrá en primera la idea de internos con buen pie y externos picantes en casi un 4-3-3.
“Gimnasia es todo. Es el lugar donde soy feliz”, se emociona siempre Chirola. Durante años una bandera gritaba desde el Bosque “Chirola es Gimnasia”. No se equivocó. Aunque, se sabe, el reto es inmenso.
Lucas Lobos
Se hará cargo del lugar que deja vacante Sebastián Romero al frente de la reserva. Estará acompañado por Martín Saggini como ayudante de campo, Mauro Greco será el preparador físico y Alejandro Andrada se encargará de la preparación de los arqueros. Mañana a las 8 el nuevo cuerpo se hará cargo del segundo equipo. Por estas horas se cubrirán los huecos dejados en juveniles por Lobos (Cuarta) y Saggini (Sexta).
Nicolás Cabrera
A los 38 años, Nico acompañará a Sebastián Romero como principal ayudante de campo en esta experiencia en primera división. De cuna tripera, figura del equipo que peleó el título en 2005, regresó al Lobo a principios de 2012 aunque no formó parte del ascenso en mayo del año siguiente por diferencias con Pedro Troglio. Compartió plantel con “Chirola” en Quilmes y desde allí edificaron una relación de mucha confianza.
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