A la preocupación de los floricultores, uno de los motores que más empuja en el cordón productivo regional, habrá que agregarle la de los vendedores de ramos, a quienes se augura una primavera con poco color, si es que eso depende de lo que la ola polar va dejando en los invernaderos.
“El impacto fue para todos igual. Nadie se salvó”, definió el productor Silvio Pérez, sobre el panorama en campos situados en las localidades de Abasto, Arturo Seguí, El Peligro y El Pato. El frío quemó tallos, hojas y pimpollos astromelia, clavel y fresia, especies que tienen salida desde estos días y hacen temporada en primavera, cuando levanta la demanda por razones climáticas y culturales.
Se espera que haya poco y a un precio fuera de los cálculos hasta el inicio de la ola polar de fines de junio. “En el caso de la astromelia, el ramo pasó de 3 o 4 mil pesos a 10 mil”, indicó Pérez sobre el arreglo con 9 varas.
Se estima que en ese caso, quienes pudieron conservar temperatura en los invernaderos con doble cobertura o fuego, salvaron entre el 40 y el 50 por ciento de las flores abiertas o por abrir. “En el caso del clavel, con plantas que son carísimas, si no pusieron doble manta o fuego es pérdida total”, dijo el productor. Ahora, queda hacer esta cuenta: cada planta cuesta 100 pesos y un invernadero lleva entre 5 mil y 5.500. Total, medio millón de pesos. Entre los datos importantes de salvarlas es que se trata de una planta que produce de tres a cuatro años. En el puesto cotiza como la astromelia o la fresia. Esta última, “lo que más se busca en estos días. Y y lo que no hay: “La pérdida es brutal porque tiene un tallo blandito, con mucha agua. No va a haber tanta fresia como años anteriores”, indicó Pérez, integrante de un grupo que nuclea a 16 emprendedores del sector.
En el caso de la astromelia o lirio, como la fresia y la “san vicente” está entre las producciones de invierno, igual que la rosa. “Florece sólo en invierno igual que la fresia, que se trata para adelantar y hay desde el mes pasado. Hay otra variedad, amarilla, que empieza a salir ahora, no tan perfumada como la de primavera”, explicó Pérez.
La situación golpea sobre lo golpeado: “Estamos en situación de quebranto hace trato y esto complica más”, dijo el productor y apuntó que en estas horas se ayudan compartiendo plantas entre colegas y tomando algún crédito oficial. “Ahora, apuntamos a la poco producción que queda para la primavera y el Día de la Madre. Es un proceso largo”, dijo y graficó que “el crisantemo necesita cuatro meses. La fresia tiene una cosecha al año y el bulbo está a 400 pesos, imposible de comprar”.
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