El Concejo Deliberante de Bahía Blanca aprobó este mediodía una reforma al convenio colectivo de trabajo que rige para los empleados municipales. La iniciativa, impulsada por el gremio y acompañada por una importante movilización de trabajadores, fue respaldada por 16 de los 24 concejales presentes.
Los bloques de Unión por la Patria y Juntos votaron a favor, mientras que los ocho ediles de La Libertad Avanza y Avanza Libertad lo hicieron en contra. El debate se resolvió mediante voto nominal, a pedido del concejal Pablo Daguerre (Juntos), lo que obligó a cada edil a expresar públicamente su postura. Esto generó silbidos y abucheos dirigidos a los legisladores libertarios.
Entre los principales cambios, se redefinió la estructura del convenio y se incorporaron nuevos derechos. Se incluyó, por ejemplo, la licencia por paternidad para personas no gestantes, en línea con normativas vigentes que no estaban contempladas cuando se redactó el anterior convenio.
También se sumó el cupo de género, que no figuraba en el texto anterior, aunque sí existían ordenanzas locales que lo regulaban. Hasta ahora, solo se contemplaba el 4 % de cupo por discapacidad.
Uno de los aspectos más relevantes de la reforma fue la especificación del ingreso a planta permanente. El convenio anterior generaba ambigüedades sobre los plazos y condiciones, ya que se utilizaba la figura del empleado temporario además del provisional. En la práctica, esto implicaba que para obtener estabilidad se requerían dos años: uno como temporario y otro como provisional. Con los cambios aprobados, el pase a planta permanente se dará tras un año como empleado provisional, mientras que la categoría de temporario se reservará para casos específicos, como el de los guardavidas del Complejo Maldonado.
“La modificación de este punto nace por sugerencias de dos afiliados, que tuvieron complicaciones por este tema. Uno que fue elegido para ser delegado sindical por sus compañeros y no pudo serlo porque no cumplía con el requisito de ser planta permanente, cuando en realidad ya llevaba casi dos años trabajando en el municipio. Y después vino otro compañero que quería pedir un préstamo en un banco y no se lo otorgaban por ser empleado provisional y también llevaba casi dos años en labores”, explicaron desde el gremio.
El texto también actualiza el capítulo de discapacidad, incorporando el enfoque social en lugar del exclusivamente médico. “Se aggiornó todo el capítulo de discapacidad a los nuevos modelos actuales. Se buscó el modelo social de discapacidad y no sólo el modelo médico. Son pequeños detalles que hacen a una norma más completa y más justa”, señalaron.
Además, varios capítulos del convenio fueron reescritos por completo, con el objetivo de lograr mayor claridad y evitar dobles interpretaciones. “Muchos se volvieron a escribir de una manera más clara, más concisa y más directa para que no haya dobles interpretaciones. Creemos que es un CCT mucho más protectivo”, concluyeron.
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