La participación femenina en la agroindustria creció y representa casi el 28% del empleo
| 10 de Febrero de 2026 | 14:27
En Argentina, la agroindustria registra un crecimiento sostenido del empleo femenino, con 1,2 millones de mujeres trabajando en el sector, lo que representa el 27,8 % del total, según un informe de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), que analiza la evolución del empleo entre 2018 y 2023 en las cadenas agroindustriales de todo el país.
“La participación femenina crece en todos los grupos etarios, destacándose especialmente entre las menores de 30 años, quienes registran el mayor aumento en los últimos cinco años. Esto indica, claramente, que la paridad de género se construye con las nuevas generaciones, lo que proyecta un futuro más equilibrado y prometedor para el empleo agroindustrial”.
Para la Lic. Antonella Semadeni, economista de FADA, la incorporación de tecnología está modificando estructuras tradicionales y generando nuevas oportunidades laborales para las mujeres en actividades como la conducción de maquinaria agrícola, el manejo de drones, la logística, el transporte de granos y la reparación de equipos. De acuerdo con el estudio, la agroindustria emplea a más de 4,2 millones de personas, de las cuales el 28 % son mujeres, es decir, una de cada cuatro.
“Son 1,2 millones de mujeres que impulsan la producción, la innovación y el futuro del agro desempeñándose como productoras, técnicas, ingenieras y emprendedoras”, agregó.
En los últimos cinco años, 227.977 nuevas trabajadoras se incorporaron al sector, pasando de 940.066 mujeres en 2018 a 1.168.043 en la actualidad. Este crecimiento elevó la participación femenina del 25,3 % al 27,8 % del empleo agroindustrial total.
Por rubros, los sectores con mayor presencia femenina son comercio (41 %) y servicios conexos (43 %), mientras que los segmentos primario (14 %), insumos (14 %) y transporte y logística (17 %) muestran menor participación. “En cambio, los rubros primario, insumos y transporte y logística muestran menor presencia femenina, ya que, históricamente, se asociaron a tareas más físicas y tradicionalmente masculinizadas”, sostuvo Semadeni.
Desde FADA, a través del informe Empleo en las Cadenas Agroindustriales, se busca desmitificar la idea de que el agro no genera trabajo. “El agro no genera empleo”.
Pero este mito suele originarse en una visión limitada del sector, asociada solo a la producción primaria. “Cuando hablamos de cadenas agroindustriales (CAI) nos referimos a más de 20 sectores productivos, que abarcan desde las peras y manzanas del Alto Valle, el complejo pesquero, las lanas y cueros patagónicos, los vinos de Cuyo, las legumbres y cítricos del NOA, el arroz, tabaco, té y yerba mate del NEA, hasta los granos y producciones pecuarias de la región pampeana - centro, entre muchos otros”.
“Además, el empleo agroindustrial comprende todas las etapas del proceso productivo, desde la siembra y la cría hasta la llegada de los alimentos a la mesa de los argentinos o su exportación. Esto incluye no solo la producción primaria, sino también el comercio, la industria, el transporte, la logística y los servicios conexos que hacen posible su funcionamiento”, sostuvo.
En total, las CAI generan 4.200.295 puestos de trabajo, lo que equivale al 22,4 % del empleo privado nacional. “Un aspecto destacable, que constituye una diferencia positiva, es que el empleo agroindustrial no solo presenta un peso significativo dentro del sector privado, sino que, además, se caracteriza por su marcada distribución federal”, afirmó Semadeni.
“A diferencia de otras actividades productivas, que suelen concentrarse en las grandes capitales o centros urbanos, la agroindustria está presente a lo largo y a lo ancho del país, generando oportunidades en cada región. Es un motor de desarrollo local y regional, que impulsa las economías del interior y constituye un valor agregado distintivo del sector”.
En cuanto a la evolución por segmentos, los mayores aumentos de empleo femenino se registraron en servicios conexos (+ 92.477 mujeres), comercio (+ 88.325) e industria (+ 64.333). En contraste, transporte y logística (— 11.884) y el sector primario (— 15.607) mostraron una reducción, en línea con caídas similares en el empleo masculino.
“Al analizar la participación por sector, se observa que, aunque los hombres predominan en todos los segmentos, la presencia femenina varía significativamente”, relató.
“Los segmentos de producción primaria, insumos y transporte presentan menor participación femenina, debido a que históricamente se asociaron con tareas físicamente demandantes y, en consecuencia, culturalmente masculinizadas”, expresó.
“Sin embargo, estos paradigmas están cambiando. La incorporación de tecnología y nuevas herramientas abre oportunidades para las mujeres en actividades que antes se consideraban exclusivas de los hombres, como la conducción de tractores, camiones o maquinaria agrícola”.
“De este modo, los estereotipos se transforman, las oportunidades crecen y el protagonismo femenino se expande a todos los rincones del agro”, agregó.
“Estos datos muestran que, más allá de los cambios tecnológicos y estructurales, las oportunidades para las mujeres siguen ampliándose, consolidando su rol en la transformación y modernización del agro”, insistió Semadeni.
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