El gobierno británico confirmó ayer la salida de Chris Wormald como secretario del gabinete, convirtiéndose en el tercer alto colaborador del primer ministro Keir Starmer que deja su cargo por las repercusiones del escándalo vinculado al financista pedófilo Jeffrey Epstein.
Downing Street señaló que la decisión fue “de común acuerdo”, sin detallar motivos.
La dimisión se suma a las recientes renuncias del jefe de gabinete, Morgan McSweeney, y del director de comunicación, Tim Allan.
Ambos quedaron salpicados por la polémica en torno al nombramiento de Peter Mandelson como embajador en Washington, pese a sus vínculos con Epstein.
Starmer sostuvo que desconocía la magnitud de esa relación y prometió publicar los documentos del proceso. Wormald tenía responsabilidades en la verificación previa.
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