Entre la queja y el ingenio para conseguir un arreglo

En distintos barrios intentan llamar la atención para que las empresas o la Comuna realicen obras para solucionar inconvenientes

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En 60 entre 4 y 5 una vecina se puso la malla, llevó una reposera y se sentó a tomar sol en su “pileta”, en la vereda de la cuadra, donde hay una pérdida de agua que lleva largo tiempo. De ese modo la usuaria intentó llamar la atención de ABSA para que lo repare. Es sólo uno de los tantos ejemplos de los vecinos que realizan distintas acciones para llamar la atención y lograr alguna solución a los problemas cotidianos.

En 66 y 115 los vecinos tuvieron que “vestir” un pozo que llevaba meses para que pueda ser reparado. Tras la publicación en este diario del reclamo con dosis de ingenio, comenzaron los trabajos de reparación del cráter que mandó al taller mecánico a numerosos vehículos.

Otros frentistas apelaron a imágenes llamativas para pedir una obra de reparación. En 515 y 140 una vecina puso el palo de un secador para medir la profundidad de un pozo en plena calle que pone en riesgo a los vehículos que circulan por el lugar.

En 17 y 74 llevan meses cambiando la señalización artesanal que hicieron los vecinos para que se repare un pozo cada vez más ancho y profundo, con creciente peligro vial.

 

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