Quién era Clarence Metcalfe, la gloria del básquet de Gimnasia que murió en Los Ángeles

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Por ADRIAN D'AMELIO

adamelio@eldia.com

Una triste noticia para el ámbito del deporte local. Murió Clarence Edgar Metcalfe, que fuera una gloría del básquet de Gimnasia. El deceso se produjo a los 74 años, en la ciudad de Los Ángeles, Estados Unidos.

Metcalfe. como se lo conocía en aquel momento ocupó la posición “playmaker” lo que sería hoy el base. Fue para muchos el mejor basquetbolista estadounidense de todos los tiempos que pisó las canchas argentinas.

Dueño de una habilidad particular, ya que era casi imposible sacarle el balón, Metcalfe manejó como titiritero los hilos del equipo de Gimnasia que se consagró bicampeón del torneo Metropolitano de básquet en 1978 y 1979.

Metcalfe que extrañamente no pasó por la NBA le dijo al colega Alejandro Fabbri que “hubiese sido el último suplente del peor equipo de la Liga”. Llegó a la Argentina como integrante de un equipo universitario de Los Ángeles para realizar una gira por nuestro país.

Por aquel entonces, Rolando “Pichón” Sfeir era el entrenador mens sana. Lo vio jugar a Metcalfe y quedó deslumbrado. El base diría que “supe que varios equipos se interesaron por mí, pero elegí la opción de Gimnasia”. En ese momento, el básquet albiazul tenía como dirigente principal a Amadeo Cejas.

Con Clarence Metcalfe llegaron a Gimnasia otros dos basquetbolistas estadounidenses Michael Jakcson, que impresionaba por su peinado afro, y Larry Jackson, pero nadie impresionó como ese base con la camiseta número siete que muchas veces dejó en ridículo a jugadores de la talla de Eduardo “Tola” Cadillac, Carlos “Chocolate” Rafaelli y Carlos Pellandini.

Gimnasia fue bicampeón al vencer en ambas oportunidades a su par de Obras Sanitarias de la Nación, todo un clásico de aquella época. Claro que al margen de ser un extraordinario jugador fue un gran docente, ya que llevó al equipo de juveniles mens sana a coronarse en esa categoría.

Metcalfe había nacido el 7 de junio de 1951, en Los Ángeles. Cuando volvió a Estados Unidos terminó siendo policía. El año pasado sufrió un ACV, que derivó en una demencia senil, que le terminó provocando la muerte.

El básquet llora a Clarence Metcalfe, ese mago, malabarista con la naranja en la mano, que con su 1,80 metros de altura fue capaz de desafiar a un mundo dc gigantes.

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Clarence Metcalfe

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