En medio del dolor, Benito, el perro de Copoletti, ya se encuentra con su nueva familia en Berisso

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En medio del dolor que dejó el crimen de Néstor Copoletti, una historia logró abrirse paso entre la tristeza y llevar algo de alivio. Benito, el perro que durante estos días esperó en la puerta de la casa a su dueño, ya tiene un nuevo hogar. La imagen del can, inmóvil y fiel, conmovió a toda la comunidad. Tal como publicó EL DIA, su historia no tardó en despertar una ola de empatía que rápidamente se transformó en acción. Detrás de ese final distinto hubo dos personas clave: Jorge y Constanza, amigos de Copoletti, quienes se ocuparon de acompañarlo, alimentarlo y, sobre todo, de encontrarle una familia. Tras varios días de gestiones y contactos, finalmente Benito fue adoptado y hoy vive en el barrio El Carmen, en Berisso, donde fue recibido por un matrimonio y sus dos hijas. Allí no estará solo: ya hay otra perrita en la casa, que se convirtió en su nueva compañera.

Lo cierto es que lo que se vivió ayer fue un momento cargado de emoción. De la espera silenciosa en la puerta a un nuevo comienzo, Benito dejó atrás la escena que lo había marcado para iniciar otra etapa, rodeado de afecto. El crimen de Copoletti sigue su curso en la Justicia, pero en paralelo, esta historia aporta un respiro. Porque en medio de una tragedia, el destino del perro logró cambiar el tono: de la tristeza profunda a una alegría que, aunque pequeña frente al dolor, no deja de ser significativa. Benito ya no espera. Ahora, empieza de nuevo.

 

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