Fuerte escalada delictiva en el centro comercial de City Bell: piden medidas

Los dueños de locales y otros emprendimientos aseguran que la situación es grave. Por eso exigen respuestas urgentes

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La postal ya no sorprende, pero sí indigna. Vidrieras estalladas, persianas violentadas y comerciantes que llegan cada mañana con la incertidumbre de no saber con qué se van a encontrar. En el centro comercial de City Bell, la inseguridad dejó de ser un episodio ocasional para convertirse en una rutina que se repite y que, según advierten quienes trabajan en la zona, “se agrava semana a semana”.

En las últimas horas, un nuevo hecho volvió a encender las alarmas. Esta vez ocurrió en un local gastronómico ubicado sobre calle 13 A, entre Cantilo y 472. Cerca de las 3 de la madrugada, un delincuente rompió el frente, ingresó y permaneció varios minutos dentro del comercio. Se llevó un teléfono celular y dinero en efectivo, y además realizó transferencias desde una cuenta del local antes de escapar a pie. La secuencia quedó registrada por cámaras de seguridad, un elemento que ya es casi habitual en este tipo de episodios, pero que pocas veces logra prevenirlos.

Lejos de tratarse de un caso aislado, los comerciantes aseguran que la modalidad se repite con una frecuencia preocupante. “Los robos vienen sucediendo hace más de 10 días bajo la misma forma. En Cantilo y 13 A hubo cuatro robos, y en 13 C al menos tres. No da para más”, relataron, reflejando un hartazgo que ya se transformó en reclamo abierto.

El problema, explican, no es solo la cantidad de hechos sino también la impunidad con la que se producen. Los ataques ocurren en franjas horarias similares, con mecánicas repetidas y en un radio acotado, lo que para los comerciantes evidencia una falta de prevención y respuesta efectiva. “No vemos patrullajes, no hay presencia. Sentimos que estamos solos”, resumió uno de los dueños afectados.

La preocupación ya trasciende lo económico. El miedo empezó a instalarse como parte del día a día. Trabajar hasta tarde, cerrar el local o incluso abrir por la mañana se volvió una situación de tensión. Algunos comerciantes evalúan reducir horarios para minimizar riesgos; otros invierten en cámaras, alarmas y refuerzos estructurales, trasladando a sus propios costos una seguridad que consideran ausente.

El contexto general de inseguridad en la región no ayuda a calmar los ánimos. A pocas cuadras del centro comercial, en 473 y 15A, meses atrás fue asesinada durante un robo la reconocida psiquiatra Virginia Franco, un hecho que marcó un quiebre en la percepción de seguridad en City Bell y que aún hoy sigue presente en la memoria colectiva de los vecinos.

A esto se suma un factor que, aunque pueda parecer menor, resulta clave: la falta de iluminación. Según denunciaron comerciantes, en sectores como 13 A y Cantilo varias luminarias permanecen fuera de servicio desde noviembre del año pasado.

En este marco, crecen los reclamos hacia las autoridades para que se refuercen los patrullajes, se repare el alumbrado público y se implementen medidas concretas de prevención.

 

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