Naturalizar la tragedia: otra muerte en moto enluta a la Región
Edición Impresa | 25 de Abril de 2026 | 02:40
La escena vuelve a repetirse. Y el saldo, otra vez, es irreversible. Un joven motociclista murió en las últimas horas en La Plata y la cifra ya no admite eufemismos: son 20 las personas que perdieron la vida en siniestros viales en lo que va de 2026 en la Región, y 16 de ellas se desplazaban en vehículos de dos ruedas. Una tendencia que no sólo se sostiene, sino que se agrava.
El siniestro ocurrió durante la madrugada de ayer sobre la intersección de avenida 25 y 522, a metros de la rotonda de 520 y en inmediaciones del hipermercado Nini. La víctima fue identificada como Martín Uriel Luizaga, de 21 años, vecino de Tolosa, estudiante de enfermería y muy querido en su entorno, donde la noticia generó una profunda conmoción.
Según informaron fuentes oficiales a EL DIA, por causas que aún se investigan, el joven circulaba en una moto cuando impactó contra la parte trasera de un camión que se encontraba estacionado. Personal médico constató su fallecimiento en el lugar. La investigación quedó en manos de la UFI N°14 del Departamento Judicial La Plata especializada en delitos culposos, que busca determinar cómo se produjo la secuencia.
Las imágenes recolectadas por la pesquisa son clave: todo indica que el vehículo de mayor porte estaba detenido al momento del impacto, aunque todavía no hay precisiones sobre las circunstancias previas. Pericias, relevamientos y testimonios serán determinantes para reconstruir lo ocurrido. Además, se supo en base al relato de testigos, que la víctima no llevaba casco colocado en la cabeza.
Más allá de este nuevo y lamentable caso, lo que vuelve a quedar expuesto es una problemática estructural. Con 20 muertes en menos de cuatro meses, la estadística marca que, en promedio, al menos una persona pierde la vida por semana en hechos de tránsito en La Plata, Berisso y Ensenada. Y dentro de ese escenario, quienes circulan en rodados de dos ruedas concentran la enorme mayoría de los desenlaces fatales.
Más allá de la estadística
La tendencia no es nueva. Durante 2025, la Región ya había cerrado con números alarmantes en materia de siniestralidad vial, con una fuerte incidencia de este tipo de rodados. La exposición directa del cuerpo, la falta de protección en muchos casos y conductas de riesgo reiteradas -excesos de velocidad, maniobras imprudentes o desatención- aparecen como factores que se repiten en un contexto que no logra revertirse.
Pero hay algo más: la naturalización. La rutina de los accidentes, la repetición de casos, la velocidad con la que un hecho desplaza a otro en la agenda. Y en ese terreno, la ignorancia vial -propia y ajena- juega un papel determinante. No alcanza con señalar responsabilidades individuales si no se avanza en controles efectivos, infraestructura adecuada y campañas sostenidas de concientización.
Mientras tanto, las consecuencias siguen siendo concretas. Una familia destrozada, un barrio en shock, amigos que no encuentran explicación. La muerte de Luizaga no es un hecho aislado: es parte de una cadena que se repite con una frecuencia alarmante.
Si no hay cambios de fondo, si no se toman medidas urgentes, el pronóstico es claro. Y lo más preocupante es que ya no se trata de una advertencia: es una realidad que se cobra vidas semana a semana en las calles de la Región.
Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE