Primero hay que saber sufrir… En una definición por penales no apta para cardíacos, Platense derrotó por 7-6 a Coquimbo Unido en Chile, luego de igualar sin goles en el tiempo reglamentario y en la serie de los Octavos de final de Copa Libertadores, y clasificó a la siguiente instancia de la cita máxima del continente. El Calamar se medirá ante Fluminense en Cuartos.
Durante los 90 minutos, ambos equipos generaron situaciones de peligro a su manera, aunque ninguno logró romper la paridad. El encuentro fue intenso y disputado, con momentos de dominio repartidos y pocas concesiones defensivas. Una de las acciones más relevantes de la noche se produjo a los 25 minutos de la primera etapa, cuando Lucas Pratto debió abandonar el campo de juego por una molestia muscular, dejándole su lugar a Johansen.
En el complemento, el conjunto dirigido por Martín Palermo asumió un rol más protagónico y comenzó a inclinar el desarrollo a su favor. Con mayor posesión de balón y presencia en campo rival, Platense buscó constantemente el arco defendido por Diego Sánchez. Sin embargo, la falta de eficacia en los últimos metros y algunas intervenciones del arquero chileno impidieron que pudiera sacar diferencias en el marcador.
De esta manera, la clasificación quedó en manos de los penales. Allí apareció la figura del arquero calamar, que se convirtió en el gran héroe de la noche. Tras una serie cargada de tensión y emociones, Platense se impuso por 7-6 desde los doce pasos. Cozzani contuvo el séptimo remate de los chilenos y desató el festejo de todo el conjunto de Vicente López, que logró una clasificación histórica a los cuartos de final de la Copa Libertadores.
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