En la comunidad educativa de la Escuela Técnica N° 9, ubicada en avenida 1 entre 45 y 46, hay preocupación y malestar por el desborde del sistema cloacal. Según denunciaron los propios padres, hay agua servida en sus instalaciones mientras las clases continúan dictándose.
“El colegio viene haciendo reclamos y no reciben ninguna solución”, señaló la madre de un alumno respecto a las condiciones en las que los estudiantes deben permanecer durante la jornada. La falta de respuestas de las autoridades ante el cuadro sanitario denunciado generó un fuerte malestar entre las familias.
No es un episodio aislado. En abril de 2025, la institución ya había quedado bajo la lupa por filtraciones, olores desbordados desde los sanitarios y la cocina, y aulas inundadas. Así, la comunidad exige una intervención urgente que garantice un entorno seguro para alumnos y docentes.
Clases alternadas
Una realidad similar se vive en la Escuela Nº 27, situada en 3 entre 611 y 612. Allí, la falta de infraestructura adecuada obliga a dictar contenidos de manera alternada entre los distintos cursos.
De acuerdo con las advertencias enviadas a este diario, el colegio solo cuenta con dos aulas en condiciones operativas y equipadas con calefacción.
Con las bajas temperaturas de los últimos días, la limitación de espacio encendió la alarma y forzó a reorganizar a contrarreloj el esquema habitual de clases para no suspender el ciclo lectivo.
La suma de estos episodios vuelve a poner en el centro del debate el estado de mantenimiento de los edificios escolares en el distrito de La Plata.
Tanto en el casco urbano como en las localidades periféricas, las quejas de las comunidades educativas se repiten ante la falta de obras de fondo que resuelvan de forma definitiva los problemas estructurales, en las instalaciones de servicios, calefacción y capacidad física.
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