Noruega sigue escribiendo páginas doradas en la Copa del Mundo. Con Erling Haaland como máximo estandarte, el seleccionado escandinavo derrotó 2-1 a Brasil en los Octavos de final y se metió entre los ocho mejores del torneo, alimentando un sueño que ya dejó de parecer una utopía. Del otro lado, la eliminación volvió a profundizar la crisis futbolística de una Verdeamarela que lleva años sin poder recuperar el protagonismo que supo tener.
El conjunto noruego confirmó que su gran presente no es casualidad. Con un funcionamiento colectivo sólido, una idea de juego clara y futbolistas de jerarquía internacional, los dirigidos por Stale Solbakken fueron superiores a una de las selecciones más laureadas de la historia. La conducción de Martin Odegaard, la dinámica de Patrick Berg y la potencia ofensiva de Haaland volvieron a marcar la diferencia.
Brasil, por su parte, volvió a quedar en deuda. Si bien generó algunas situaciones de peligro y contó con ocasiones para abrir el marcador, nunca logró imponer condiciones ni hacerse dueño del partido. Apenas algunos desbordes de Vinicius Junior y los intentos aislados de Matheus Cunha llevaron algo de preocupación al arco defendido por Ørjan Nyland.
La primera gran oportunidad del encuentro fue para los sudamericanos. A los 14 minutos del primer tiempo, Bruno Guimarães tuvo la chance de adelantar a su equipo desde el punto penal, pero se encontró con una espectacular respuesta de Nyland, que contuvo el remate y sostuvo el cero.
Con el correr de los minutos, Noruega comenzó a sentirse cada vez más cómoda. Ødegaard tomó el control de la pelota, Berg se adueñó del mediocampo y los escandinavos lograron neutralizar a una selección brasileña que nunca encontró fluidez en ataque. A pesar de algunas aproximaciones de ambos equipos, la primera mitad se cerró sin goles.
En el final del complemento llegó el momento de Erling Haaland. A los 35 minutos, el delantero apareció dentro del área para conectar un cabezazo preciso y romper el cero. Brasil intentó reaccionar, pero dejó espacios y Noruega aprovechó cada metro disponible para seguir lastimando.
Italia 90 fue la última vez que Brasil quedó afuera en Octavos de final de un Mundial
La Canarinha buscó respuestas desde el banco y Carlo Ancelotti apostó por el ingreso de Neymar para intentar cambiar la historia. Sin embargo, el seleccionado europeo mantuvo el orden y continuó manejando los tiempos del encuentro. A falta de pocos minutos para el final, Haaland volvió a decir presente. El atacante recibió sobre el borde del área y sacó un potente remate de zurda que superó la resistencia de Alisson para establecer el 2-0. El arquero brasileño, de hecho, fue uno de los pocos puntos altos de su equipo y evitó que la diferencia fuera aún mayor con varias intervenciones decisivas.
Cuando parecía que el encuentro estaba sentenciado, Leo Østigård derribó a Casemiro dentro del área y el árbitro sancionó penal para Brasil. Esta vez Neymar no falló y descontó para poner algo de suspenso en los minutos finales. Sin embargo, el tiempo no alcanzó y Noruega terminó celebrando una clasificación histórica.
Para Brasil, la eliminación representa otro golpe durísimo. La selección más ganadora de la historia sigue acumulando frustraciones en los Mundiales. De hecho, su mejor actuación en los últimos años continúa siendo la de Brasil 2014, una edición que quedó marcada por la humillante derrota 7-1 frente a Alemania en semifinales.
Mientras Noruega avanza impulsada por el talento de Haaland y una generación que ilusiona a todo un país, Brasil vuelve a despedirse antes de tiempo y deberá replantearse nuevamente su futuro, cabe señalar que la última vez que fueron eliminados en Octavos de final fue en Italia 90.
Los Vikingos, en cambio, siguen remando contra cualquier pronóstico y ya se instalaron entre los grandes protagonistas de la Copa del Mundo.
SUSCRIBITE a esta promo especial