La Copa del Mundo volvió a ser el escenario de una de esas historias donde la lógica se desmorona en cuestión de minutos. Cuando parecía que Uzbekistán tenía el partido bajo control y el boleto a la siguiente ronda al alcance de la mano, la República Democrática del Congo sacó a relucir su orgullo, revirtió un marcador adverso y se terminó imponiendo por 3-1 para avanzar a los 16avos de final.
El encuentro comenzó a pedir de boca para los dirigidos por el campeón del mundo Fabio Cannavaro. Apenas se jugaban 9 minutos de la primera etapa cuando Eldor Shomurodov culminó una brillante jugada colectiva con una elegante definición por encima del arquero para estampar el 1-0. Si bien Congo reaccionó rápido e incluso llegó a celebrar el empate poco después, la intervención del VAR ahogó el festejo al anular la jugada por una falta previa, mandando a los africanos al descanso con las manos vacías.
En el complemento, la actitud de los congoleños fue completamente distinta. Decididos a cambiar su destino en el certamen, empujaron a Uzbekistán contra su propio arco y generaron un asedio constante que terminó dando frutos a los 67 minutos, cuando Yoane Wissa fue derribado dentro del área penal. El propio delantero asumió la presión y, con una llamativa tranquilidad, engañó al guardameta para firmar el ansiado 1-1.
El impacto psicológico del empate descolocó por completo a los dirigidos por Cannavaro. Congo olió la sangre, adelantó sus líneas con total confianza y capitalizó los espacios. La recompensa a esa ambición llegó a los 77 minutos: Fiston Mayele capturó un rebote en el área chica y empujó el balón al fondo de la red para concretar una remontada que, hasta hacía un rato, parecía improbable.
Con el combinado uzbeko totalmente volcado en ataque y desprotegido en el fondo en busca de la igualdad, el escenario quedó servido para la contra africana. A los 88 minutos, Congo frotó la lámpara con un auténtico golazo que estiró la diferencia y terminó de quebrar la resistencia asiática.
Ya en el tiempo de reposición, con el rival entregado, Yoane Wissa apareció nuevamente en escena para sacar un potente remate cruzado que decoró el resultado y decretó el 3-1 definitivo. Una victoria de puro carácter, fútbol y eficacia que mantiene con vida las ilusiones mundialistas del Congo, mientras deja a Uzbekistán lamentando una oportunidad de clasificación que se le escurrió entre los dedos.
Con este triunfo, el seleccionado africano volverá a jugar el miércoles 1 de julio, cuando enfrente a Inglaterra desde las 13 (hora de Argentina) en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta por un lugar en los octavos de final del Mundial 2026.
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