Este lunes, Adidas presentó de manera formal la pelota Trionda Final que se utilizará a partir de las semifinales. La principal novedad del esférico es su acabado en color dorado, una referencia directa al trofeo del Mundial.
El diseño incorpora detalles en negro, rojo y rosa, además de gráficos que rinden homenaje a las ciudades que albergarán los partidos decisivos del torneo: Dallas, Atlanta, Miami y Nueva York-Nueva Jersey.
En el aspecto tecnológico, la pelota conserva las características del balón oficial presentado antes del Mundial dado que cuenta con una estructura de cuatro paneles termosellados y la tecnología Connected Ball, un chip interno que proporciona datos en tiempo real para apoyar las decisiones arbitrales, especialmente en acciones de fuera de juego y revisión del VAR.
El caso más claro de esta tecnología puesta en acción en la presente edición del Mundial fue en el partido entre Portugal y Croacia. A Josko Gvardiol le anularon el gol del empate en el tiempo de descuento luego de que la pelota rozara de manera imperceptible en el cabello de su compañero Igor Matanovic.
Gracias al microchip, que detectó una alteración en la frecuencia de ondas en el instante del impacto, se pudo definir con exactitud científica el fotograma exacto del roce. Al comprobar el toque mediante los datos del sistema, que en la TV se refleja con un gráfico de líneas vectoriales similar a un “electrocardiograma”, el VAR detectó la posición prohibida.
Adidas explicó que el objetivo fue crear un balón exclusivo para la etapa más importante de la competencia, diferenciándolo del modelo utilizado durante la fase de grupos y las rondas eliminatorias. Se trata de la primera vez en que la marca alemana desarrolla una versión específica para los encuentros finales del Mundial más allá de un simple cambio de color.
El balón estará a la venta en la página oficial de Adidas a partir del 7 de julio, según lo anunció la propia marca desde redes sociales.
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