Luigi Mangione, acusado de asesinar a tiros en una calle de Manhattan a Brian Thompson, director ejecutivo de UnitedHealthcare, admitió ante una jueza federal de Nueva York haber sido el autor del crimen que conmocionó a Estados Unidos.
“En la mañana del 4 de diciembre, disparé contra el señor Thompson en Manhattan y él murió”, dijo Mangione al declararse culpable de cargos federales por acoso vinculados con el seguimiento de la víctima.
El crimen ocurrió en diciembre de 2024. Thompson, de 50 años y padre de dos hijos, estaba al frente de UnitedHealthcare, una de las principales aseguradoras de salud de Estados Unidos.
Durante la audiencia, Mangione también se refirió al contexto previo al ataque. Explicó que durante años había sufrido fuertes dolores por problemas de espalda y que había atravesado dificultades relacionadas con el sistema estadounidense de seguros de salud.
El joven, proveniente de una familia acomodada de Baltimore, conocerá su sentencia el próximo 18 de diciembre. La fiscalía adelantó que solicitará una condena a cadena perpetua.
La defensa busca evitar un segundo juicio
Además del proceso federal, Mangione enfrenta una acusación por homicidio presentada por el estado de Nueva York. Ese juicio tiene previsto comenzar el 8 de septiembre.
Sin embargo, después de que el acusado admitiera el crimen ante la Justicia federal, sus abogados solicitaron que los cargos estatales sean retirados. La defensa argumenta que avanzar con ese expediente implicaría juzgarlo dos veces por los mismos hechos.
“Acabamos de presentar nuestra solicitud ante el tribunal estatal para explicar por qué los cargos deben retirarse en virtud de las garantías de Nueva York contra la doble incriminación”, afirmó su abogada, Karen Friedman Agnifilo.
En Estados Unidos, una persona puede enfrentar procesos tanto en la Justicia estatal como en la federal por hechos vinculados a un mismo delito, aunque los cargos suelen ser diferentes.
Tanto el expediente federal como el estatal podrían derivar en una condena a cadena perpetua. Otros dos cargos federales que podían acarrear la pena de muerte habían sido anulados por la Justicia a comienzos de este año.
Fuerte operativo
La audiencia volvió a mostrar la fuerte repercusión pública que adquirió el caso. Mientras los fiscales y los familiares de Thompson reclaman una condena severa, Mangione mantiene grupos de simpatizantes que expresan públicamente su apoyo.
“No puede haber celebridades entre quienes cometen asesinatos”, declaró Jamie McDonald, fiscal federal del Distrito Sur de Nueva York.
Numerosos seguidores de Mangione se acercaron al tribunal federal de Manhattan, que permaneció bajo fuertes medidas de seguridad. Un helicóptero incluso sobrevoló la zona durante la audiencia.
Familiares de Thompson también estuvieron presentes. Al abandonar el edificio, mientras se retiraban en una caravana de camionetas negras, un hombre les gritó: “Estados Unidos ama a Luigi”.
Posteriormente, la familia difundió un comunicado en el que manifestó estar “agradecida de que el sistema judicial federal haya responsabilizado al autor de este abominable acto” y aseguró que continuará “reclamando justicia”.
El debate sobre las aseguradoras
El asesinato de Thompson volvió a poner en discusión el funcionamiento del sistema privado de salud estadounidense y el malestar de una parte de la población con las compañías aseguradoras. En las redes sociales, algunos usuarios llegaron incluso a presentar a Mangione como una figura de protesta contra ese modelo.
Mangione fue detenido el 9 de diciembre de 2024 en Altoona, Pensilvania, después de varios días de búsqueda. La Policía llegó hasta él luego de recibir información aportada por empleados de un restaurante McDonald’s.
Según la investigación, había viajado en autobús desde Atlanta hasta Nueva York unos diez días antes del asesinato. Posteriormente se alojó en un hostal de Manhattan utilizando documentación falsa y habría vigilado las inmediaciones del hotel de Thompson y del centro de conferencias donde se produjo el ataque.
El crimen quedó registrado por cámaras de videovigilancia.
Tras su arresto, los investigadores encontraron entre sus pertenencias una pistola y un silenciador. Mangione reconoció este viernes ante el tribunal que había utilizado una impresora 3D para fabricar un arma y que luego la equipó con un silenciador y un cargador.
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