El paso internacional Cristo Redentor, que conecta Mendoza con Chile y constituye uno de los principales corredores terrestres de cargas hacia el Pacífico, alcanzó un récord de 27 días consecutivos cerrado por las condiciones climáticas. La cifra superó los 26 días de interrupción registrados durante el invierno de 2023 y, por ahora, no hay una perspectiva concreta de reapertura. El cruce permanece inhabilitado desde el 14 de julio, cuando un fuerte temporal de nieve obligó a interrumpir el tránsito. En la frontera llegaron a acumularse hasta tres metros de nieve y, aunque el turismo pudo volver a circular por sectores de la alta montaña, el túnel internacional continúa cerrado para todo tipo de vehículos.
La decisión de mantener la interrupción fue comunicada por la Coordinación del Centro de Fronteras Sistema Cristo Redentor, dependiente de la Vicejefatura de Gabinete del Interior, luego de una reunión entre los equipos técnicos de Argentina y Chile. Según el organismo, se analizaron las condiciones de transitabilidad y los pronósticos para los próximos días. El comunicado conjunto de ambos países señaló que persisten condiciones "aún extremas y desfavorables en la alta montaña", con nuevas nevadas y fuertes vientos que podrían alcanzar entre 100 y 160 kilómetros por hora en ambos sectores de la cordillera. Por ese motivo, consideraron que todavía no están dadas las condiciones de seguridad para reanudar el tránsito internacional.
La situación genera un fuerte impacto sobre el transporte de cargas. Más de 2.000 camiones permanecen varados en Mendoza a la espera de que se habilite el corredor, mientras las empresas del sector calculan que cada unidad pierde, en promedio, unos 600 dólares por cada jornada de demora. La Asociación de Propietarios de Camiones (Aprocam) cuestionó el trabajo realizado para despejar la ruta nacional 7 y denunció demoras que considera injustificadas. La entidad aseguró que existen equipos de Vialidad Nacional fuera de servicio en Uspallata y sostuvo que pudo observar máquinas destinadas al mantenimiento del corredor que permanecen inmóviles.
El reclamo de los transportistas apunta especialmente a que, según su planteo, sectores de la ruta próximos al túnel ya presentan condiciones de transitabilidad luego de varios días sin precipitaciones. La entidad sostuvo que en Puente del Inca, a pocos kilómetros del complejo fronterizo, la circulación se encuentra en buenas condiciones durante los períodos de tiempo estable. Sin embargo, el cierre no depende solamente del estado actual de la calzada. Las autoridades de ambos países también toman en cuenta las condiciones previstas en la alta montaña. Después de una semana sin nuevas precipitaciones, el pronóstico anticipa otro período de inestabilidad que podría prolongar todavía más la espera.
Desde la Coordinación de Fronteras se indicó que desde la noche del lunes y hasta el miércoles se esperan nuevas nevadas, seguidas por algunos días de mejoría. Además, se prevé otro frente de inestabilidad a partir del 17 de agosto. De ahí que el Gobierno argentino recomendó utilizar otros pasos fronterizos ubicados en zonas de menor altura. Pero los transportistas sostienen que esos cruces no cuentan con la infraestructura aduanera y logística necesaria para absorber el volumen de vehículos que habitualmente circula por el Cristo Redentor.
OTROS CRUCES
El problema no se limita al principal cruce de Mendoza. El temporal de nieve también provocó el cierre de más de 15 pasos fronterizos con Chile en distintos puntos de la cordillera y dejó a cientos de camiones varados en Mendoza, Neuquén, Río Negro y Santa Cruz. El Ministerio de Seguridad informó que entre los cruces afectados se encuentran Jama, Socompa, San Francisco, Pircas Negras, Pascua Lama y Pehuenche. Mientras continúan los trabajos de despeje, permanecen activos retenes y protocolos de emergencia para asistir a los transportistas.
Uno de los puntos que recibió una mayor cantidad de vehículos es Pino Hachado, en Neuquén, donde más de 1.500 camiones permanecen estacionados debido a la acumulación de nieve y el congelamiento de la ruta 242. El Escuadrón 31 "Las Lajas" de Gendarmería Nacional implementó allí el protocolo de emergencia para la alta montaña y coordinó la asistencia a los camioneros. La concentración de vehículos generó un importante cuello de botella, debido a que ese paso comenzó a recibir una cantidad de camiones muy superior a la habitual al convertirse en una de las alternativas disponibles para el tránsito hacia Chile.
Mientras tanto, en los distintos puntos de la cordillera los transportistas deben permanecer durante días dentro de sus vehículos, a la espera de indicaciones de las autoridades. La prolongación del temporal y la falta de certezas sobre la reapertura mantienen paralizado un movimiento de cargas que resulta clave para el intercambio terrestre entre Argentina y Chile.
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