TEMAS DE HOY:
PUBLICIDAD

Embarazos y consumo: una gran problemática que preocupa

Especialistas locales aseguran que, en los últimos años, aumentaron los casos de personas gestantes que ingieren sustancias dañinas. Aunque los números de síndrome de abstinencia neonatal siguen siendo pocos, los expertos alertan por las posibles secuelas a largo plazo y destacan la importancia del seguimiento después del nacimiento

El documento difundido por la Sociedad Argentina de Pediatría recuerda que todas las sustancias psicoactivas atraviesan la placenta y llegan al feto durante su desarrollo / Freepik
Destacan que el objetivo no es solamente atender la urgencia del nacimiento sino sostener el cuidado durante los primeros meses de vida / Freepik
Aclaran que la situación aparece principalmente en contextos de mayor vulnerabilidad social / Freepik

Por Redacción

El consumo problemático de sustancias durante el embarazo dejó de ser una situación aislada para transformarse en una preocupación creciente dentro de los servicios de maternidad y neonatología. La reciente advertencia de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), que alertó sobre el incremento de mujeres que llegan al parto tras haber consumido drogas y sobre los riesgos que eso implica para los recién nacidos, encuentra un correlato en la experiencia cotidiana de algunos hospitales de La Plata.

Mientras desde el sistema público reconocen que en los últimos años la problemática aumentó de manera sostenida y obligó incluso a reorganizar la atención con equipos específicos, en el ámbito privado aseguran que todavía no observan ese fenómeno entre la población que atienden. Esa diferencia, coinciden los profesionales, probablemente esté vinculada con las características sociales de los pacientes de cada institución.

El documento difundido por la SAP recuerda que prácticamente todas las sustancias psicoactivas atraviesan la placenta y llegan al feto durante su desarrollo. Algunas, además, continúan presentes durante la lactancia porque se eliminan por la leche materna. La consecuencia puede ir desde alteraciones en el crecimiento intrauterino hasta problemas neurológicos que se manifiestan durante la infancia, además del denominado síndrome de abstinencia neonatal cuando el consumo se produjo cerca del momento del parto.

En ese contexto, el embarazo aparece también como una oportunidad para detectar tempranamente situaciones de consumo, fortalecer las redes de apoyo y acompañar a las mujeres antes del nacimiento del bebé.

UN CAMBIO QUE LOS EQUIPOS EMPEZARON A NOTAR

En uno de los principales hospitales públicos de la zona norte de La Plata, el crecimiento de estos casos dejó de ser una percepción aislada para convertirse en una realidad cotidiana.

El riesgo aparece cuando la madre consumió durante el último trimestre o cerca del parto

Desde el equipo de Neonatología explicaron a EL DIA que el aumento de embarazadas con consumos problemáticos llevó a crear un comité interdisciplinario dedicado exclusivamente a esta población. “La realidad es que se creó un comité de consumos problemáticos en embarazadas porque empezamos a observar un incremento importante del abuso de sustancias”, señalaron.

Según explicaron, el cambio comenzó a hacerse evidente especialmente durante los últimos tres o cuatro años. “Hace cinco o diez años esto no era tan frecuente. Hoy vemos muchos más casos de consumo y abuso de sustancias durante el embarazo”.

Los especialistas aclaran que la situación aparece principalmente en contextos de mayor vulnerabilidad social, donde además suelen coexistir otras problemáticas sanitarias. “También observamos un incremento de enfermedades de transmisión sexual, como la sífilis, que muchas veces aparecen asociadas a estas situaciones de vulnerabilidad”, indicaron. Entre las sustancias que con mayor frecuencia detectan durante el embarazo aparecen la marihuana y la cocaína.

El dato adquiere relevancia porque el hospital registra entre 1.000 y 1.100 partos por año, por lo que sus profesionales cuentan con un volumen importante de pacientes para advertir cambios en la tendencia.

Cuando el consumo llega hasta el recién nacidoLos especialistas explican que no todos los bebés nacidos de madres consumidoras desarrollan síndrome de abstinencia neonatal. Todo depende de distintos factores, especialmente del tipo de sustancia, la frecuencia del consumo y el momento del embarazo en que ocurrió.

El mayor riesgo aparece cuando la madre consumió durante el último trimestre o muy cerca del trabajo de parto. En esos casos, el recién nacido puede presentar síntomas durante las primeras horas o los primeros días de vida.

Entre las manifestaciones más frecuentes se encuentran la irritabilidad, el llanto inconsolable, los temblores, las dificultades para alimentarse, la taquicardia, alteraciones del sueño e incluso convulsiones en los cuadros más severos.

Pese al incremento de embarazadas consumidoras, desde el hospital público aclaran que los casos graves siguen siendo relativamente poco frecuentes. “Hemos tenido solamente un bebé que requirió internación específicamente por síndrome de abstinencia”, explicaron.

Ese recién nacido presentó taquicardia e irritabilidad y permaneció bajo monitoreo permanente en Neonatología. Sin embargo, los médicos remarcan que la preocupación no termina cuando desaparecen los síntomas inmediatos. “Son bebés considerados de riesgo para el desarrollo neurológico a largo plazo”, señalaron. Por ese motivo, cada nacimiento con antecedentes de consumo activa un protocolo especial de seguimiento.

UN PROTOCOLO QUE NO TERMINA CON EL ALTA

Cuando existe sospecha o confirmación de consumo durante el embarazo, el recién nacido permanece bajo observación mientras el equipo médico evalúa su evolución clínica. Dependiendo del cuadro, pueden realizarse distintos estudios complementarios, como electrocardiogramas y monitoreo permanente de los signos vitales.

Las sustancias psicoactivas atraviesan la placenta y llegan al feto durante su desarrollo

A partir de esa evaluación, los profesionales determinan si el bebé puede permanecer junto a su madre o si necesita continuar internado. No existe un tiempo establecido para la desaparición de los síntomas, ya que cada organismo responde de manera diferente según la sustancia consumida y el grado de exposición.

Pero la intervención va mucho más allá del control clínico. Cada caso es analizado también por profesionales de Trabajo Social y Salud Mental, quienes evalúan el contexto familiar, la existencia de redes de contención y las condiciones en las que madre e hijo regresarán a su hogar.

“Hay que ver cuál es la situación de la madre, si está sola, si tiene ayuda o necesita un acompañamiento más intenso”, explicaron desde el servicio. Después del alta, tanto la madre como el recién nacido continúan siendo acompañados por consultorios de seguimiento neonatal, psicología y psiquiatría, además de ingresar al circuito del comité interdisciplinario creado específicamente para esta problemática.

Los especialistas destacan que el objetivo no es solamente atender la urgencia del nacimiento sino sostener el cuidado durante los primeros meses de vida, cuando todavía pueden aparecer dificultades vinculadas al desarrollo.

La SAP advierte que el consumo durante el embarazo suele no estar registrado por las madres

La lactancia también requiere una evaluación individualLa exposición del bebé no necesariamente termina con el parto. La Sociedad Argentina de Pediatría recuerda que varias sustancias también pueden transmitirse a través de la leche materna, por lo que cada situación debe evaluarse de manera individual.

En algunos casos existen contraindicaciones precisas. “Si la madre consumió cocaína, por ejemplo, la lactancia está contraindicada”, explicaron desde Neonatología. En otros escenarios, las decisiones se toman considerando el tipo de droga, el tiempo transcurrido desde el último consumo y las condiciones generales de la madre, siempre bajo supervisión médica.

Por eso, los especialistas insisten en que las respuestas no pueden limitarse únicamente al momento del parto, sino que requieren un acompañamiento prolongado y coordinado entre distintas disciplinas.

DOS REALIDADES DIFERENTES DENTRO DE LA CIUDAD

La situación, sin embargo, no se replica con la misma intensidad en todo el sistema de salud platense. Consultados por este diario, desde un hospital privado señalaron que hasta el momento no detectan un incremento de embarazadas con consumos problemáticos ni de bebés que nazcan con síndrome de abstinencia. “En nuestro espacio no vemos o no hemos detectado esta problemática. Quizás tenga que ver con el tipo de público que suele atenderse en estas clínicas o sanatorios”, indicaron.

La diferencia entre ambos escenarios no necesariamente implica que el fenómeno no exista en todos los sectores, sino que puede manifestarse con distinta frecuencia según el contexto social de la población atendida.

El documento de la SAP insiste en abandonar las miradas punitivas y fortalecer un enfoque basado en la confianza, la escucha y el trabajo interdisciplinario

De hecho, la propia Sociedad Argentina de Pediatría advierte que el consumo durante el embarazo suele estar subregistrado. Muchas mujeres no lo manifiestan por miedo, culpa o temor a ser juzgadas, lo que dificulta conocer la verdadera dimensión del problema.

Por eso, el documento de la entidad insiste en abandonar las miradas punitivas y fortalecer un enfoque basado en la confianza, la escucha y el trabajo interdisciplinario. En esa estrategia, el embarazo representa una oportunidad única para intervenir antes del nacimiento, acompañar a las madres y reducir el impacto que el consumo puede tener sobre los recién nacidos.

En hospitales públicos como el de La Plata, donde el aumento de estos casos ya forma parte de la rutina asistencial, ese cambio de paradigma comenzó a traducirse en equipos específicos y protocolos de seguimiento. El objetivo, coinciden los profesionales, no es solamente tratar al bebé cuando aparecen los síntomas, sino actuar mucho antes para evitar que llegue a necesitarlos.

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE a esta promo especial
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Registrate gratis para seguir leyendo

Ya leíste varias notas de El Día. Creá tu cuenta gratuita y seguí accediendo al contenido del diario.

¿Ya tenés cuenta? Ingresar

Has alcanzado el límite de notas gratuitas

Suscribite a uno de nuestros planes digitales y seguí disfrutando todo el contenido de El Día sin restricciones.

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme

ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES

Para disfrutar este artículo, análisis y más, por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales

¿Ya tiene suscripción? Ingresar

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme
PUBLICIDAD