La Selección Fantasma es el nombre con el que se conoció a un equipo alternativo de la Selección Argentina de fútbol que se armó en 1973. Su único objetivo fue prepararse de forma extrema en la altura para ganarle a Bolivia en La Paz y clasificar al Mundial de Alemania 1974.
El equipo pasó a la historia por el total abandono que sufrió por parte de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y por una icónica foto en la que los jugadores posaron con capuchas blancas como si fueran espectros. Don Miguel Ignomiriello fue uno de sus principales figuras, tal vez el que más empujó para que no decaiga.
Tras el traumático fracaso de no clasificar al Mundial de México 1970 (luego de perder justamente en Bolivia), el director técnico de la Selección Mayor, Enrique Omar Sívori, no quería repetir el error. Sívori le encargó a su asistente, Miguel Ignomiriello, armar un plantel paralelo con futbolistas jóvenes y del medio local para aclimatarse a la altitud durante semanas. Fue él quien llevó adelante toda la logística con el éxito inmediato y el de años posteriores.
Mientras la selección principal realizaba una lucrativa gira por Europa, el plantel de Ignomiriello se aisló en el norte argentino, concentrando en lugares como Tilcara y Jujuy.
La AFA, sumergida en una crisis institucional, se olvidó de ellos y dejó de enviarles dinero para comida y alojamiento. Para poder subsistir y pagar el hotel, el equipo tuvo que organizar y jugar amistosos improvisados en distintas localidades a cambio de viáticos.
El periodista Carlos Ares (en otras versiones atribuido a José María Otero) los bautizó como “la Selección Fantasma” en las páginas de los medios gráficos, ya que nadie en Buenos Aires sabía exactamente dónde estaban ni qué hacían. En tono de broma y protesta, el plantel se tomó la famosa foto cubriéndose las caras con conos de papel.
Aunque eran jóvenes casi desconocidos en ese momento, el grupo estaba integrado por futbolistas que terminarían siendo glorias del fútbol argentino:Mario Alberto Kempes (goleador y figura del Mundial 1978), Ubaldo Matildo Fillol (arquero campeón del mundo en 1978), Ricardo Bochini (máximo ídolo de Independiente), Aldo Pedro Poy (referente de Rosario Central), Rubén Galván y Marcelo Trobbiani (campepon con Estudiantes y la Selección).
El sacrificio valió la pena: el 23 de septiembre de 1973, la Selección Argentina se presentó en los 3.600 metros de La Paz frente a Bolivia. Jugaron los futbolistas aclimatados por Ignomiriello y el equipo ganó 1 a 0 con un gol de cabeza de Oscar Fornari. Esos dos puntos resultaron vitales para asegurar el pasaje de Argentina a la Copa del Mundo de 1974. Muchos de esos jugadores luego se consagraron en el Mundial 1978.
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