Hay robos que dejan pérdidas, otros que dejan destrozos y algunos que, además, generan una mezcla de bronca e indignación difícil de explicar. En City Bell, un detalle insólito comenzó a llamar la atención de los vecinos después de que, en dos episodios ocurridos con pocas horas de diferencia, los delincuentes no solo ingresaran a propiedades para llevarse pertenencias, sino que además utilizaran los baños y dejaran suciedad tras hacer sus necesidades.
La particularidad alimentó una sospecha entre los habitantes de la zona: podría tratarse del mismo hombre. Todavía no existe una confirmación oficial al respecto, pero las imágenes de las cámaras y las características de los hechos hicieron que algunos vecinos ya hablen, con una mezcla de humor y bronca, del supuesto ladrón apodado “El Cacas” de City Bell.
Lo cierto es que el episodio volvió a poner bajo la lupa una seguidilla de robos que durante los últimos días golpeó varias propiedades y comercios de un radio reducido de la localidad. Y, otra vez, aparece una postal que se repite: delincuentes que entran, revisan, se llevan lo que encuentran y se mueven con una tranquilidad que indigna a quienes viven en la zona.
El último episodio ocurrió durante la madrugada en una vivienda ubicada en 462 y 14 C. El delincuente habría ingresado por el sector del quincho y permaneció allí durante un tiempo considerable. Las cámaras de una propiedad vecina registraron sus movimientos dentro del inmueble.
Según denunciaron los damnificados, el ladrón se llevó cuchillos, bebidas, una pava eléctrica y otros elementos. También abrió el garage, momento en el que se activó la alarma. Recién entonces salió corriendo y abandonó el lugar.
Pero antes de escapar habría tenido tiempo suficiente para hacer algo que terminó convirtiéndose en el dato más llamativo: utilizó el baño y dejó suciedad.
El detalle no pasó inadvertido porque, a pocas horas de distancia y dentro del mismo sector de City Bell, otra vecina denunció una situación prácticamente idéntica. En su vivienda también ingresaron por el sector del quincho, sustrajeron distintos elementos y el delincuente habría utilizado el baño antes de retirarse.
La particular coincidencia con los baños cobró todavía mayor relevancia porque ocurre apenas después del robo que EL DIA contó esta semana en la casa de fiestas infantiles Nácar, de 14 y 462.
En aquella oportunidad, el responsable del establecimiento, Héctor Tassino, había relatado que un delincuente ingresó tres veces durante la madrugada. El ladrón se llevó una notebook, una picadora de carne, bebidas, alimentos, una pava eléctrica y elementos utilizados para los cumpleaños.
Se trata de un ladrón que ingresa a casas a robar y hasta se toma su tiempo en el baño
Pero también había dejado una escena insólita: revolvió incluso el tacho de basura, comió parte de lo que encontró y utilizó el baño, dejando suciedad en el lugar.
Es justamente esa coincidencia la que llevó a los vecinos a sospechar que podría ser la misma persona. Más allá de lo insólito de la situación, el dato vuelve a quedar enmarcado en una serie de episodios que mantiene en alerta a los habitantes de City Bell.
En las últimas jornadas se denunciaron robos y movimientos sospechosos en propiedades ubicadas en pocas cuadras. En 13 C y 462, por ejemplo, se produjo una entradera contra una familia. También hubo un caso en Diagonal 4, entre 464 y 462, donde personas habrían sido vistas desplazándose por los techos de una sodería.
Otra vez Cantilo
Asimismo cabe mencionar que en la madrugada de ayer delincuentes ingresaron nuevamente a un local de ropa deportiva ubicado en 13 C, Cantilo y 473 bis, un comercio que ya había sido atacado.
Se trata, además, del mismo establecimiento cuyo propietario había llegado a tomar una medida extrema ante la reiteración de los robos ocurridos durante las noches: quedarse a dormir dentro del local para intentar evitar nuevos ataques, exponiéndose a una situación de enorme riesgo.
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