El crecimiento del empleo no alcanza para cubrir la demanda, por lo que la tasa de desocupación se encuentra en los niveles más altos de los últimos años. Si se considera el dato que publica el INDEC, y que representa al 70 por ciento de la población urbana total, la tasa de desocupación está casi en el mismo nivel que en los últimos dos años (7,8 por ciento hoy, 7,9 por ciento hace un año y 7,7 por ciento hace 2 años).
Sin embargo, si se extrapola este resultado al total de la población urbana, la tasa de desempleo actual sería la más alta desde finales de la pandemia en 2021.
Pero el crecimiento del empleo no solo no alcanza para cubrir la demanda, sino que tampoco cubre las expectativas de quienes están ocupados. El 12 por ciento de los ocupados revela que desearían trabajar más –el 70 por ciento de éstos busca activamente trabajar más horas-. Y este es el porcentaje más alto desde 2022.
Del otro lado, se encuentra el 27 por ciento de los ocupados que revelan trabajar más horas de las que desearían. Este porcentaje resulta relativamente estable a lo largo del tiempo.
Otro aspecto para el cual el aumento del empleo no alcanza es la productividad. Y eso tiene que ver con el tipo de empleo que se está creando.
Desagregando el empleo por tipo de relación laboral, se encuentra que el empleo asalariado registra un aumento pequeño entre el I trimestre 2026 versus eI trimestre 2025 (0,3 por ciento)
Sin embargo la siguiente desagregación revela que, en el último año, el empleo asalariado formal (asociado a empleo de mayor productividad) se redujo un 2,2 por ciento (-250 mil puestos) a lo que se suma una pérdida de 50 mil puestos más en el año anterior.
El crecimiento de los “deliveries”
Una característica de los últimos años fue la expansión de los trabajadores de plataforma, básicamente repartidores y/o conductores que trabajan para aplicaciones digitales bajo una relación laboral entre asalariados y cuenta propia, ya que trabajan sistemáticamente para una (o varias) empresas, pero cobran a través de una factura como monotributistas. Este tipo de empleo pasó de 480 mil en el año 2017 a 940 mil en promedio en los últimos dos años, apareciendo como refugio de quienes buscan trabajo y no lo consiguen, ya que ingresar y salir de esta relación laboral tiene pocos requisitos.
Mientras que, desde el comienzo que se tienen datos desagregados, este tipo de trabajadores explicó un porcentaje importante de la creación de empleo y en los dos últimos años explicó alrededor de la mitad del aumento del empleo, en el último año esta tendencia se interrumpió y el trabajo de “asalariados con factura” se redujo en un 5 por ciento.
“Al total de la población urbana, el desempleo actual sería el más alto desde finales de la pandemia en 2021”
Como se deduce, el empleo asalariado informal fue el que absorbió los empleos asalariados que desaparecieron e incluso creó algunos más.
En el caso de los trabajadores por cuenta propia, pasa algo similar. Casi todo el crecimiento del empleo se concentra entre los trabajadores independientes no registrados (293 mil puestos más).
En resumen, los 350 mil puestos nuevos de trabajo surgen todos del sector no registrado de la economía, que crea 640 mil puestos más que compensando los 290 mil que dejan se destruyen en el sector registrado.
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