Uno de los principales debates que abre el relevamiento es si resulta suficiente la preparación matemática que reciben quienes tendrán la responsabilidad de enseñar operaciones, fracciones, geometría y otros contenidos fundamentales durante los primeros años de escolaridad.
Para Marcela Svarc, profesora del departamento de Matemática de la Universidad de San Andrés, la baja presencia de esta disciplina en los planes de estudio constituye una señal de alerta.
“Las currículas de los profesorados de primaria muestran una baja carga horaria dedicada a matemática, inferior al 10%. Si bien es importante aumentar la carga horaria hay que asegurar una formación rigurosa que combine conocimientos disciplinares sólidos con herramientas didácticas”, afirmó.
La especialista también destacó la importancia de que los estudiantes consoliden los conocimientos básicos mediante la práctica y el razonamiento, de manera que puedan avanzar hacia problemas de mayor complejidad.
Una posición más contundente expresó Gustavo Romero, jefe del departamento de Matemática del Colegio Nacional de Buenos Aires, quien cuestionó la posibilidad de reducir el espacio destinado a la disciplina en eventuales reformas educativas.
“Un maestro tiene que saber matemática, y saberla bien. No alcanza con la que se aprende hasta la secundaria: necesita estudiar la matemática elemental con profundidad. Cualquier reforma de la formación docente que le quite horas a la matemática, en nombre de la flexibilidad curricular, de los trayectos generales o de acortar la carrera, se equivoca”, sostuvo.
Sin embargo, Romero también advirtió que el dominio de los contenidos debe complementarse con herramientas para comprender los razonamientos de los alumnos, interpretar sus errores y diseñar situaciones de aprendizaje.
En la misma línea, la profesora Adriana González consideró que existen conocimientos matemáticos básicos insuficientes, especialmente en temas como números racionales y geometría. Por eso, planteó la necesidad de incrementar las horas dedicadas a contenidos específicos, pero sin reducir la formación didáctica.
“Es necesario sumar horas de matemática, es decir, de contenidos específicos, sin quitar horas de didáctica, que también son muy necesarias”, señaló.
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