Fuera de la pelea por su deseada segunda Copa del Mundo, Kylian Mbappé tiene que conformarse con disputar con Francia el partido por el tercer puesto, el último pulso con Lionel Messi por los récords goleadores.
Mbappé afrontaba su tercer Mundial con la ambición de repetir el éxito de Rusia 2018 y agrandar el idilio con su torneo fetiche, aquel que lo convirtió en un referente global con solo 19 años.
El Diez de Francia, por el contrario, está viviendo una repetición de su hasta ahora decepcionante etapa en el Real Madrid.
Sin trofeos grandes con el equipo merengue, Mbappé se tuvo que consolar con ganar por segundo año seguido el trofeo Pichichi al máximo goleador de la Liga.
Este podría ser el mismo escenario del Mundial a pesar de su gran actuación y del temible repertorio ofensivo que tenía a su alrededor, que hacían de Francia una clara favorita al título.
Pero la caída en semifinales ante España (2-0) dejó al crack de Bondy otra vez pendiente de sus premios individuales, comenzando por la Bota de Oro del Mundial por la que pugna con Messi, ambos empatados con ocho goles.
Ambos ya libraron esta carrera en Qatar 2022, cuando Mbappé alcanzó el galardón con ocho tantos, uno más que Messi, quien acabó llevándose la gloria máxima del trofeo de campeón con Argentina.
El genio rosarino, que mañana perseguirá su segunda corona en la final ante España, está por delante en la clasificación de máximo goleador histórico de los mundiales con 21 goles, pero Mbappé lo sigue a sólo un tanto de distancia.
Cifras mareantes -
Durante las cinco semanas que pasó al otro lado del Atlántico, Mbappé estuvo a la altura de su estatus, elevando el nivel de la selección francesa, bien secundado por Ousmane Dembélé y Michael Olise. No sucedió lo mismo en la semifinal contra España, que los superó de principio a fin.
“Creo que no hicimos el partido que queríamos hacer, ni tácticamente, ni siquiera técnicamente, ni en el nivel global que ofrecimos. Y cuando no haces lo que se supone que debes hacer en una semifinal de Copa del Mundo, no ganas”, lamentó después del encuentro en Arlington (Texas).
De este Mundial, a Mbappé le quedará en el recuerdo que superó el récord de goles marcados con Francia y la simbólica barrera de los 100 partidos internacionales.
Mbappé tiene a favor su edad: con 27 años puede soñar con al menos un Mundial más
Sus 64 goles en 105 partidos como internacional, con sólo 27 años, son unas cifras mareantes para un jugador apasionado por las estadísticas y obsesionado con la huella que dejará en la historia del fútbol.
Aún así Mbappé las habría cambiado sin duda por un lugar el domingo en la gran final del MetLife Stadium, cerca de Nueva York.
“Él habría preferido no marcar ningún gol y ganar la competición”, reconoció su compañero Ibrahima Konaté el viernes.
En la próxima cita de 2030, organizada en España, Portugal y Marruecos, Mbappé tendrá todavía 31 años y, salvo contratiempo físico, podrá resarcirse de este agridulce verano norteamericano.
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