La investigación por uno de los crímenes que más conmocionó a La Plata dio un paso clave. El fiscal Gonzalo Petit Bosnic pidió la elevación a juicio de la causa por el asesinato de Pablo Pedro Mieres y solicitó que los dos acusados, Nicolás Damián Arévalos y Jonatan David Perunetti, sean juzgados por el delito de homicidio doblemente agravado por haber sido cometido con el concurso premeditado de dos o más personas y criminis causa, en concurso ideal con robo. De ser hallados culpables, enfrentan la pena de prisión perpetua.
Según pudo saber EL DIA , de acuerdo con el requerimiento presentado ante el Juzgado de Garantías, el crimen ocurrió entre la 1.36 y las 2.01 de la madrugada del 17 de junio de 2025, cuando dos hombres ingresaron al departamento de Mieres, ubicado en calle 115 entre 46 y 47, con el objetivo de apoderarse de distintos objetos de valor. La acusación sostiene que la víctima fue golpeada, reducida, atada de pies y manos y amordazada. Luego, los agresores la estrangularon utilizando una remera hasta provocarle la muerte por asfixia mecánica. Tras el homicidio, escaparon con teléfonos celulares, una notebook, un televisor, una guitarra, un órgano, una mochila, una billetera con documentación y tarjetas bancarias, entre otros elementos.
Para el fiscal, la investigación logró reconstruir con precisión el recorrido previo y posterior al ataque. El expediente reúne más de medio centenar de medidas de prueba entre testimonios, registros de cámaras de seguridad públicas y privadas, pericias forenses, informes tecnológicos, rastreos de dispositivos electrónicos y análisis de consumos realizados con las tarjetas sustraídas a la víctima.
Uno de los pilares de la acusación son los testimonios que ubican a ambos imputados en la zona de la Estación de Trenes de La Plata, donde eran conocidos por taxistas, comerciantes y personas que frecuentaban el lugar. Varios de esos testigos afirmaron que, tras el crimen, ambos desaparecieron del sector, mientras que algunos aseguraron haber escuchado comentarios que los vinculaban directamente con el homicidio.
El abogado de la familia de la víctima, Cristian González, detalló además que la pesquisa también incorporó imágenes de cámaras que registraron los movimientos de los sospechosos antes y después del hecho. Según la reconstrucción oficial, Arévalos abordó un taxi pocas horas después del crimen trasladando objetos envueltos en una frazada que, de acuerdo con la declaración del chofer, dijo que pretendía vender. Esa secuencia fue respaldada con registros fílmicos y posteriores allanamientos en los que se secuestraron prendas de vestir y un carro de compras que, según los investigadores, coinciden con los observados en las grabaciones.
Respecto de Perunetti, la Fiscalía incorporó evidencia que lo ubicaría utilizando la tarjeta SUBE de Mieres horas después del asesinato, además de testimonios que lo identifican como una de las personas que posteriormente ofreció a la venta uno de los teléfonos celulares robados durante el hecho.
El expediente también contiene el informe de autopsia, que concluyó que Pablo Mieres falleció como consecuencia de un síndrome asfíctico provocado por estrangulación, además de pericias de ADN y análisis sobre el uso posterior de los teléfonos y las tarjetas bancarias de la víctima.
Con la investigación concluida, ahora será el Juzgado de Garantías el que deberá resolver si hace lugar al pedido fiscal. Si la elevación queda firme, los dos imputados serán sometidos a un juicio oral por un crimen que generó una profunda conmoción en la comunidad platense y cuyo esclarecimiento demandó meses de una extensa investigación judicial.
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