TEMAS DE HOY:
PUBLICIDAD

¿Por qué cae la vacunación, y cómo revertir una catástrofe sanitaria en cámara lenta?

Cada vez son más los médicos que piden campañas para lograr que el país vuelva a ser modelo en la inmunización de su gente

Entre 2015 y 2017 empezó el declive, “por varias causas a la vez”, según creen los médicos

Por Francisco L Lagomarsino

Durante varias generaciones, las vacunas representaron uno de los mayores triunfos de la medicina. Gracias a ellas desaparecieron epidemias que sembraron miedo, discapacidad y muerte, en particular entre los niños. Viruela, poliomielitis, sarampión, difteria, tos convulsa, pasaron a ser recuerdos cada vez más lejanos. En el espejo retrovisor, la amenaza se empequeñeció. Y aquel escenario de progreso sanitario empezó a resquebrajarse. Nuestro país atraviesa hoy una caída sostenida de las coberturas de vacunación que preocupa a epidemiólogos, infectólogos y autoridades sanitarias.

El fenómeno, que comenzó a profundizarse durante la pandemia y hasta ahora no logró revertirse por completo, amenaza con abrir la puerta a enfermedades que parecían definitivamente superadas. El diagnóstico quedó reflejado en un reciente informe del Observatorio Humanitario de la Cruz Roja Argentina, que analizó la confianza, la información y la percepción social sobre las vacunas. La conclusión resulta contundente: en menos de una década, algunos refuerzos del calendario infantil descendieron de coberturas superiores al 90 por ciento a valores inferiores al 50 por ciento. Y ninguna vacuna del Calendario Nacional alcanzó durante 2024 el 95 por ciento recomendado por la Organización Mundial de la Salud para garantizar la inmunidad colectiva.

El relevamiento de la Cruz Roja señala que el problema no parece estar vinculado con el acceso a la inmunización, ya que el 97 por ciento de quienes intentaron vacunarse logró hacerlo. Pero muchos consultados identificaron a la “desconfianza” como la principal dificultad para sostener los esquemas de inmunización. Y el avance de la desinformación aparece como otro de los factores.

Sembrar las dudas

De acuerdo con el Observatorio Humanitario, el 68% de los argentinos estuvo expuesto a mensajes que cuestionan la eficacia o la seguridad de las vacunas y cuatro de cada diez admitieron que esos contenidos les generaron dudas. El 66% de quienes recibieron información antivacunas la encontraron en esas plataformas, proporción que asciende al 77% entre los jóvenes de 16 a 29 años.

Así las cosas, casi una de cada cuatro personas prefiere adquirir inmunidad “de manera natural” antes que vacunarse y el 19% considera que podría prescindir de las vacunas si la mayoría de la población ya estuviera protegida.

Paradójicamente, el respaldo conceptual a las vacunas sigue siendo alto: el 93% de la población considera que no representan un peligro; el 91% que son fundamentales para la salud pública; el 79% que son eficaces y seguras; y el 78% que previenen enfermedades eventualmente graves o fatales. Sin embargo, solamente el 36% concurre al sistema sanitario para realizar controles preventivos de rutina.

El informe resume esa contradicción con una frase que sintetiza el fenómeno: “La conciencia sobre el riesgo compartido no siempre se traduce en la práctica individual”.

En el Colegio de Médicos de la provincia de Buenos Aires coinciden con señalar la gravedad de la situación, pero suman al análisis causal otro enfoque. A través de su Consejo Superior, la entidad expresó preocupación por el marcado descenso de las coberturas de vacunación en el país y advirtió que la situación representa un “riesgo epidemiológico inminente”. Basó su pronunciamiento en el último informe de estimación de coberturas de inmunización de la OMS y UNICEF, que ubica a la Argentina entre los peores registros de la región y revela que más de 101.000 niños nunca recibieron una vacuna del calendario nacional.

En su comunicado, el Colegio sostuvo que el deterioro no responde a un rechazo generalizado de la población hacia las vacunas, sino a un progresivo debilitamiento de las políticas públicas de comunicación y concientización.

reclaman abastecimiento

Frente a este escenario, la entidad reclamó al Ministerio de Salud de la Nación el restablecimiento del abastecimiento de vacunas, el lanzamiento de campañas federales de información y concientización, la normalización de la provisión gratuita para adultos mayores y grupos de riesgo y la implementación de un sistema público de monitoreo de las coberturas. Advirtió, además, que es urgente recuperar los niveles de inmunización para prevenir posibles brotes epidémicos.

La platense Silvia González Ayala, médica, docente universitaria y especialista en enfermedades infecciosas e infectología pediátrica, sostiene que la caída de las coberturas de vacunación no es un fenómeno reciente, sino un proceso que comenzó hace casi una década. “Entre 2015 y 2017 empezaron a bajar las coberturas. No es una sola la causa: es multicausal”, afirma. “En nuestra región existe un preocupante déficit en las diferentes coberturas del 5 al 20 por ciento, dependiendo del caso, cuando se requieren porcentajes del 90 al 95 por ciento para que la inmunización colectiva muestre su mejor versión”. En ese escenario, considera que una parte importante de la responsabilidad recae sobre el propio sistema de salud y, en particular, sobre los profesionales médicos, quienes “tienen que preguntar por las vacunas, revisar las constancias de vacunación, indicar las que correspondan y explicar para qué sirven, qué enfermedades previenen y cuál es su importancia”. Sin embargo, advierte que “en el mundo real esto no existe” porque las consultas son cada vez más breves y están condicionadas por la presión de los turnos.

La especialista también enumera una serie de falencias estructurales, en diferentes estamentos, que conspiran contra la vacunación. Menciona los horarios reducidos de los vacunatorios oficiales, la escasa presencia de operativos territoriales casa por casa o en lugares de gran circulación, y los problemas de abastecimiento registrados en distintas campañas. “Las personas llegan al puesto y no está la vacuna, o llegan y no está la enfermera vacunadora”, resume. A su entender, el sistema tampoco facilita el seguimiento de los esquemas.

“Que se den patologías que pueden evitarse es inadmisible y un fracaso social”

Para González Ayala, otro de los grandes déficits es la falta de información y educación sanitaria. Explica que el calendario nacional es complejo y que las familias “no tienen por qué saber” qué vacunas corresponden en cada etapa de la vida, por lo que deberían existir campañas permanentes que expliquen qué enfermedades previene cada inmunización y cuáles son los riesgos de no aplicarla. “No hay programas de comunicación referidos a las vacunas”, lamenta. También cuestiona la ausencia de liderazgos, el escaso trabajo en las escuelas para controlar y completar los esquemas previstos por la Ley 27.491 y el impacto de la desinformación difundida en redes sociales mediante mensajes falsos sobre supuestos efectos adversos. “Las vacunas son seguras, son eficaces y las vacunas salvan vidas. Tenemos que trabajar para volver a una situación en la que la gente quería, pedía y reclamaba las vacunas. Hoy, tristemente, eso no ocurre”, concluye.

Debemos estar bien alertas

María Alicia Marini, ex profesora titular de la cátedra de Pediatría de la UNLP, destaca el papel histórico de las vacunas en la salud pública. “Su desarrollo e incorporación fue uno de los avances más significativos”, señala, al recordar que enfermedades como el tétanos, la poliomielitis, el sarampión y la meningitis pueden provocar secuelas graves y muerte tanto en niños como en adultos.

“El 68% de los argentinos estuvo expuesto a mensajes que cuestionan a las vacunas...”

Quien desarrolló durante 34 años su trayectoria en el Hospital Noel Sbarra -ex Casa Cuna-, donde se jubiló como directoras, enfatiza que las vacunas “han demostrado ser seguras, de simple aplicación y excelente nivel de protección” y que para la mayoría el acceso es gratuito. Pero considera “preocupante” el descenso de las coberturas: “debería ponernos en alerta e interpelarnos como sociedad. Que se produzcan enfermedades que pueden evitarse mediante la vacunación es inadmisible, doloroso y constituye un fracaso social”.

Entre las causas, Marini menciona “la falta de interés, la falsa sensación de seguridad, la escasa difusión del tema y conceptos erróneos. Quienes vivimos lo que significó el impacto de las vacunas en la reducción y eliminación de la viruela o la polio, no podemos dejar de clamar que salvan vidas”.

La revisión de las coberturas oficiales realizada por la doctora Silvia González Ayala revela que uno de los cuadros más preocupantes corresponde a la vacuna triple viral, que protege contra el sarampión, la rubéola y las paperas. En 2025 la primera dosis alcanzó apenas el 84% y la segunda cayó al 55%, cuando debería ser 85%. “Uno de cada dos niños no fue vacunado con la segunda dosis y no está protegido”, advierte la infectóloga, quien sostiene que este escenario coloca al país en alto riesgo de reintroducción del sarampión y la rubéola, tanto mediante casos aislados como a través de brotes focalizados.

Otro de los puntos críticos es la vacuna antipoliomielítica inactivada (Salk). González Ayala advierte que, con el paso del tiempo y la desaparición de los casos, se fue perdiendo la percepción del peligro que representa la enfermedad. “Los padres jóvenes no la conocen; hoy quienes la recuerdan son los abuelos”, señala.

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE a esta promo especial
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Registrate gratis para seguir leyendo

Ya leíste varias notas de El Día. Creá tu cuenta gratuita y seguí accediendo al contenido del diario.

¿Ya tenés cuenta? Ingresar

Has alcanzado el límite de notas gratuitas

Suscribite a uno de nuestros planes digitales y seguí disfrutando todo el contenido de El Día sin restricciones.

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme

ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES

Para disfrutar este artículo, análisis y más, por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales

¿Ya tiene suscripción? Ingresar

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme
PUBLICIDAD