Los repollitos de Bruselas son una de esas verduras que suelen dividir opiniones. Su sabor ligeramente amargo y su aroma característico hacen que muchos los eviten, pero cuando se cocinan correctamente y se combinan con ingredientes que potencian su perfil, el resultado cambia por completo.
Originarios del norte de Europa y muy presentes en la gastronomía belga y francesa, estos pequeños brotes de la familia de las coles se destacan por su gran aporte nutricional. Son ricos en fibra, vitaminas C y K, ácido fólico, antioxidantes y minerales, lo que los convierte en una excelente alternativa para incorporar más vegetales a la alimentación cotidiana.
En esta preparación, la intensidad propia de los repollitos se equilibra con una salsa blanca enriquecida con quesos de buen sabor y un gratinado final que aporta una superficie crocante y dorada. El contraste entre el interior tierno y la costra gratinada convierte a este plato en una propuesta reconfortante, ideal para los días frescos.
INGREDIENTES
500 g de repollitos de Bruselas
Un chorrito de vinagre
Sal
Pimienta blanca
60 g de manteca
60 g de harina
300 cc de leche
80 g de queso fontina rallado
80 g de queso parmesano rallado
80 g de queso reggianito rallado
Nuez moscada, a gusto
PASO A PASO
1Limpiar correctamente la verdura
2Lavar los repollitos varias veces con abundante agua para eliminar cualquier resto de tierra. En el último enjuague incorporar un chorrito de vinagre y luego escurrirlos cuidadosamente.
3Cocinarlos hasta el punto justo
4Colocar los repollitos en una olla con abundante agua hirviendo y sal. Cocinarlos durante unos 10 minutos, hasta que estén tiernos pero todavía firmes. Escurrirlos y dejarlos enfriar unos minutos antes de utilizarlos.
SALSA BLANCA BIEN CREMOSA
5Derretir la manteca en una cacerola a fuego bajo. Incorporar la harina y cocinar unos minutos mientras se revuelve constantemente para formar un roux de color apenas dorado. Agregar la leche de a poco, sin dejar de batir con un batidor de alambre para evitar grumos. Cocinar hasta obtener una salsa espesa y homogénea.
6Añadir la fontina y el reggianito rallados, mezclando hasta que ambos quesos se fundan por completo. Condimentar con sal, pimienta blanca recién molida y una pizca de nuez moscada, que aportará un aroma clásico a este tipo de preparaciones.
ARMAR LA FUENTE Y GRATINAR
7Distribuir los repollitos cocidos en una fuente apta para horno formando una sola capa. Cubrir con la salsa de quesos y finalizar con el queso parmesano rallado, que será el encargado de formar una costra dorada y crocante durante la cocción.
8Llevar a horno fuerte durante unos minutos, hasta que la superficie esté bien gratinada y burbujeante. Servir inmediatamente para disfrutar de toda la cremosidad de la preparación.
UN PLATO VERSÁTIL
Estos repollitos gratinados pueden servirse como plato principal acompañado de pan casero o una ensalada de hojas verdes, pero también funcionan como una excelente guarnición para carnes asadas, pollo al horno o cortes de cerdo.
La mezcla de quesos aporta profundidad de sabor sin opacar el protagonismo de la verdura, mientras que el gratinado genera un contraste de texturas que hace de cada bocado una experiencia mucho más atractiva.
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