En medio de la crisis que atraviesa el sector de la construcción, cerca de una decena de corralones de venta de materiales cerraron sus puertas en La Plata durante el último año.
Actualmente, unos 80 comercios del rubro continúan funcionando, aunque con una actividad golpeada por la caída de la demanda y la paralización de obras. Desde el sector advierten que “siguen complicados”.
Según se informó desde la cámara de la Asociación de Comerciantes e Industriales en Materiales de Construcción (Acimco), entre los que bajaron sus persianas están Casa Repetto (22 entre 44 y 45); el Aserradero Nelson (120 esquina 524), que durante décadas fue un punto de referencia para la actividad maderera en la Región; y Marchini Materiales (520 entre 136 y 137), reflejando el difícil momento que atraviesa la construcción.
El escenario se explica por un mercado que continúa inestable y con ventas bajas, lo que genera fuerte incertidumbre. En este contexto, construir perdió atractivo frente a la compra de inmuebles terminados, mientras predominan las refacciones y las obras que avanzan lentamente, por etapas, lo que repercute con fuerza en los comercios del rubro.
En tanto, desde la Asociación Pymes de la Construcción de la Provincia de Buenos Aires (Apymeco) advierten sobre una fuerte contracción de la actividad. Señalan que hay varios factores macroeconómicos que dificultan una recuperación en el corto plazo y mantienen en alerta al rubro.
A la espera de señales de mejora
Desde el sector alertan que la recuperación todavía no llegó. El “leve” movimiento registrado en los últimos meses no alcanza para revertir la situación.
Rodolfo Molinari, presidente de Acimco, aseguró que “seguimos complicados”. Según explicó, hubo un pequeño repunte, pero aclaró que “no es parámetro de nada” porque no representa una mejora sostenida.
El dirigente vinculó ese movimiento a la aparición de clientes que recurrieron a sus ahorros. “Empezaron a aparecer con 200 y hasta 800 dólares”, señaló. Sin embargo, aclaró que esos fondos fueron destinados principalmente a arreglos y refacciones, y no a nuevas construcciones.
Molinari advirtió que algunos constructores comenzaron a buscar proyectos fuera de La Plata, en puntos como Berazategui o en la costa atlántica. “Acá no se está construyendo a raíz de los cambios al Código de Ordenamiento Urbano y Territorial (COUT)”, afirmó.
El impacto también se siente en el empleo. El titular de Acimco explicó que, si bien en el caso de su comercio todavía no redujo el personal, algunas empresas más grandes debieron realizaron despidos.
En cuanto a las ventas, desde el sector señalan que actualmente se está operando a un 50 por ciento de la capacidad de cada negocio, luego de haber tocado un piso del 40 por ciento meses atrás. “Es una ligera mejora, pero no alcanza”, sostuvo.
Otro de los problemas es el aumento constante de los materiales. “El cemento, los ladrillos y la arena continúan subiendo entre un 2 y un 3 por ciento mensual”, afirmó Molinari. Sin embargo, para el rubro el principal problema no son los costos, sino “la falta de ventas”.
Alejandro Gunazzetti, vicepresidente de la Federación Empresaria de La Plata (FELP), sumó otros factores que afectan a la actividad. Señaló que el nuevo COUT redujo posibilidades de inversión. “Si compraste un terreno para hacer un edificio y no podés hacerlo con la altura prevista, deja de ser rentable”, explicó.
Además, cuestionó el acceso al financiamiento. “Los créditos no son accesibles, exigen ingresos altos y los sueldos no acompañan”, sostuvo.
Hacia el segundo semestre, las expectativas son moderadas. “En primavera, generalmente, se trabaja un poco más, pero las previsiones igual son bajas”, afirmó.
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