La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) liberó la venta de diez drogas destinadas al abordaje de patologías leves. De esta manera, los pacientes ya no necesitarán receta médica para poder adquirirlas, liberación que también implica la pérdida de la cobertura del 40% de las obras sociales y prepagas en las farmacias.
Esta medida de la Anmat no fue bien recibida por los profesionales de la salud. Desde el Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Buenos Aires (Colfarma) en La Plata manifestaron su “preocupación por el peligro al que exponen a la población por considerar al medicamento como un producto inocuo, sin riesgos y no como herramienta terapéutica, sensible y compleja, que debe ser administrada y legislada con criterios sanitarios”.
En diálogo con este diario, la presidenta de la entidad, Alejandra Gómez, añadió a esa declaración institucional que otro de los problemas es que “esta medicación sale de la cobertura social, o sea, sale de las obras sociales y las prepagas, así que para el afiliado el impacto no es favorable porque termina teniendo que comprarlas pagando el 100%”.
Entre las drogas incluidas en la disposición 4714/2026 del Boletín Oficial se encuentran la Trimebutina Maleato, comercializada como Miopropan, usada para tratar el dolor abdominal y problemas digestivos; los antialérgicos Levocetirizina Diclorohidrato y Fexofenadina Clorhidrato, conocidos como Supraler y Alercas respectivamente; Dimenhidrinato, comercializada como Dramamine y utilizada para prevenir nauseas, vómitos y mareos durante viajes; Ivermectina, conocida como Ivercass, antiparasitario de aplicación local indicado para el tratamiento de la pediculosis.
También se liberó la venta de la Olopatadina Clorhidrato y la Nafazolina Clorhidrato con Feniramina Maleato, gotas oftálmicas conocidas como Olopat y Refenax colirio, respectivamente; Carboximetilcisteína, jarabe infantil comercializado como Mucolitic; Cloruro de aluminio hexahidratado, conocido como Alumpak, antitranspirante terapéutico para tratar hiperhidrosis; y el Carbonato de calcio con tintura de árnica montana y nitrato de plata, conocido como Bolus Oligoplex, preparado con acción cicatrizante y antiséptica usado para tratar lesiones superficiales de la piel o de las mucosas.
ARGUMENTOS Y CRÍTICAS
Desde la Anmat justificaron la medida al señalar que los principios activos incluidos en la disposición fueron comercializados “bajo receta durante al menos cinco años, con un perfil de seguridad y eficacia comprobado, sin reportes de eventos adversos graves que modifiquen su balance riesgo-beneficio”. Sobre esa base, el organismo resolvió habilitar su venta sin prescripción médica.
Además, sostuvieron que la decisión “busca facilitar el acceso a medicamentos de probada seguridad, calidad y eficacia para el tratamiento de afecciones de baja complejidad, promoviendo al mismo tiempo el uso responsable de los mismos”.
Esos argumentos no convencen a los farmacéuticos. “Se trata al medicamento como un bien de consumo y no como un bien social”, cuestionó Alejandra Gómez.
La dirigente aclaró que la condición de venta libre no implica que estos productos puedan utilizarse sin criterio sanitario. “Poner un medicamento en venta libre no significa que cualquier paciente lo pueda consumir. Solo implica que no requiere prescripción médica, pero eso no quiere decir que no puede llegar a provocar efectos adversos en la población”.
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