TEMAS DE HOY:
PUBLICIDAD

“St. Denis Medical”: la comedia que le encuentra el lado humano al caos de un hospital

Con la segunda temporada ya disponible en Universal+, la actriz Allison Tolman habla sobre la evolución de su personaje, el homenaje al personal de salud y el éxito del formato

Allison Tolman es la jefa de enfermería de “St. Denis Medical”

Por Redacción

Las comedias ambientadas en hospitales no abundan, y menos aún aquellas que adoptan el formato de mockumentary o falso documental. Esa combinación es precisamente una de las claves del éxito de “St. Denis Medical”, la sitcom que ya estrenó su segunda temporada en Universal+ y que, tras la gran recepción de la crítica, fue renovada para una tercera entrega.

Creada por Eric Ledgin (“WordGirl”) junto al productor ejecutivo Justin Spitzer (“The Office”, “Scrubs”, “Superstore”), la historia transcurre en un hospital ficticio de Oregón golpeado por los recortes presupuestarios y la falta de personal. Allí, médicos, enfermeros y administrativos intentan sostener la atención de sus pacientes mientras lidian con jornadas agotadoras, recursos escasos y una dirección que muchas veces parece desconectada de la realidad. Todo, atravesado por un humor irreverente que no pierde de vista el costado humano de quienes trabajan en el sistema de salud.

En diálogo con EL DIA, Allison Tolman, recordada por “Fargo” y “Good Girls”, habla sobre el crecimiento de su personaje, la jefa de enfermería que intenta encontrar el equilibrio entre su vocación y su vida personal. También destaca que uno de los grandes logros de la serie es que busca rendir homenaje a los trabajadores de la salud sin perder su tono de comedia.

Charlamos con la actriz.

—En la primera temporada vimos a Alex completamente entregada al hospital. ¿Dónde la encontramos al comienzo de esta nueva temporada y cómo influye en ella el conflicto entre su compromiso profesional y su vida personal?

—Sí. Ese fue, sin dudas, el gran recorrido de Alex durante la primera temporada: intentar encontrar un equilibrio. Creo que terminó esa etapa realmente decidida a balancear mejor su vida y su trabajo. En la segunda temporada la encontramos regresando de unas vacaciones. Ella siente que ya lo tiene todo resuelto, que aprendió a equilibrar las cosas. Pero también hace un par de semanas que no pisa el hospital. Entonces vemos enseguida que esa idea que ella tiene sobre cómo va a manejar ese equilibrio no siempre coincide con la realidad de lo que ocurre en el trabajo. Ese es, justamente, su gran desafío esta temporada: poner en práctica todo lo que aprendió en la primera y lograr realmente ese balance. Aunque, al mejor estilo de “St. Denis Medical”, las cosas no siempre salen como ella espera.

—La serie fue muy bien recibida por la crítica y fue renovada rápidamente para una tercera temporada. ¿Ese éxito les dio más confianza al elenco y al equipo creativo para asumir mayores riesgos y seguir desarrollando a los personajes?

—Creo que sí. Más que darnos confianza para asumir riesgos, nos dio mucha tranquilidad porque ya nos conocemos muy bien entre todos. Los guionistas nos conocen perfectamente, nosotros conocemos muy bien el proceso de trabajo y eso nos permite sentirnos mucho más cómodos. Los guionistas pueden escribir pensando en nuestras fortalezas y nosotros sabemos exactamente cómo aprovecharlas al interpretar a los personajes. Además, podemos mezclar más a los personajes, jugar con distintas combinaciones y con actores invitados para ver cómo reaccionan en situaciones nuevas. Todo eso surge de la confianza que da saber que la serie fue renovada.

—“St. Denis Medical” se suma a una larga tradición de series ambientadas en hospitales, pero lo hace desde la comedia y con el formato de falso documental. ¿Qué creés que aporta la serie para sentirse fresca y diferente?

—Este género, especialmente en NBC, tiene una tradición enorme con series como “The Office” y “Parks and Recreation”. De alguna manera nosotros nos incorporamos a esa tradición del falso documental ambientado en un lugar de trabajo. Pero, como decís, el hecho de que sea una serie médica contada con ese formato la hace realmente única. Cuando pensamos en ficciones sobre hospitales, casi siempre pensamos en dramas. Quizás Scrubs sea una excepción por su tono de comedia. Sin embargo, no recuerdo otra serie médica con este estilo de falso documental, donde los personajes hablan directamente a cámara, hacen entrevistas y rompen la cuarta pared. Creo que eso hace que todo resulte más cercano y accesible. Y esa cercanía es importante en un entorno tan complejo como un hospital, porque prácticamente todos pasamos tiempo en uno en algún momento, ya sea como pacientes, acompañando a un ser querido o porque alguien de nuestra familia trabaja en el ámbito de la salud.

Para nosotros es un honor rendir homenaje a esa profesión y a todas esas personas. Nos sentimos muy afortunados de poder hacerlo.

—Más allá del humor, la serie muestra a profesionales de la salud sobrecargados de trabajo y muchas veces poco valorados, que intentan hacer lo mejor posible en circunstancias difíciles. ¿Sentís que la serie funciona como un homenaje al personal sanitario?

—Sí, absolutamente. Y espero que ellos también lo perciban así. Cada vez que hacemos una historia relacionada con los bajos salarios, la falta de recursos o temas como la violencia y los prejuicios que sufren, especialmente enfermeros y otros trabajadores de la salud, siento una gran responsabilidad de representarlo de la mejor manera posible y de hacerles justicia. Nosotros solo interpretamos esas situaciones y después volvemos a casa. Pero para ellos esa es la realidad cotidiana. Es un privilegio poder dar visibilidad a problemas que existen de verdad. Dependemos de estas personas para mantenernos sanos a nosotros y a nuestras familias, y enfrentan enormes desafíos todos los días.

—Has participado en producciones muy reconocidas como “Fargo”. ¿Cuál fue el mayor desafío y también la mayor satisfacción de interpretar a Alex en una comedia coral y en un formato tan particular como el falso documental?

—Una de las principales razones por las que acepté hacer esta serie fue justamente el formato. Siempre había querido participar en un falso documental. La posibilidad de conectar directamente con la cámara y con el público a través de la lente me parecía algo muy divertido. Y realmente lo es. Es probablemente la parte que más disfruto. Hace poco filmé una película durante un descanso de la serie y tenía que recordarme constantemente que no podía mirar a cámara, porque así no se cuentan la mayoría de las historias. Había momentos en los que mi personaje decía algo y mi impulso era mirar al lente, pero tenía que acordarme de que eso solo ocurre en este tipo de producciones. Poder establecer esa conexión directa con el público es un regalo y es algo que disfruto muchísimo.

—Después de interpretar a Alex durante dos temporadas, ¿qué descubriste del personaje que no esperabas al principio? ¿Y qué es lo que más disfrutás de interpretarla?

—Creo que lo que más me sorprendió es que, ahora que tengo poco más de cuarenta años, me encuentro cada vez más parecida a Alex cuanto más tiempo la interpreto. En el elenco terminé siendo una especie de mamá del grupo. Soy la que pregunta: “¿Vamos a cenar? ¿A qué hora? Yo hago la reserva. No se olviden que es el cumpleaños de tal persona”. La línea que separa a Allison de Alex se fue volviendo cada vez más difusa durante estos cuatro años interpretándola. Es algo extraño, pero también muy lindo. La admiro muchísimo, así que me gusta que esa frontera se haya ido borrando. Lo que más amo de Alex es que realmente intenta ser una buena persona todos los días. Hace un trabajo profundamente desinteresado, aunque muchas veces no logra estar a la altura de sus propias expectativas. Y eso la vuelve muy humana. Es justamente lo que más me gusta de ella.

Destacado destacado destacado destacado destacado

“Es un privilegio poder dar visibilidad a problemas que existen de verdad” Allison Tolman, actriz

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE a esta promo especial
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Registrate gratis para seguir leyendo

Ya leíste varias notas de El Día. Creá tu cuenta gratuita y seguí accediendo al contenido del diario.

¿Ya tenés cuenta? Ingresar

Has alcanzado el límite de notas gratuitas

Suscribite a uno de nuestros planes digitales y seguí disfrutando todo el contenido de El Día sin restricciones.

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme

ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES

Para disfrutar este artículo, análisis y más, por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales

¿Ya tiene suscripción? Ingresar

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme
PUBLICIDAD