Rodolfo Arruabarrena, volvió a dejar en claro cuál es el principal desafío que afronta en su regreso Boca: reconstruir un equipo golpeado por un semestre irregular y devolverle competitividad a un plantel que no logró cumplir con las expectativas durante la primera parte del año.
Tras el triunfo 1-0 ante Athletico Paranaense, el Vasco puso el foco en el trabajo que tiene por delante y aseguró que la prioridad pasa por recuperar la confianza del grupo. “Tengo un buen plantel, aunque no se viene de un buen semestre. Hay que trabajar, tratar de hacer un buen equipo, un buen grupo y darle para adelante: trabajar, trabajar y trabajar”, expresó.
El entrenador destacó la predisposición de los futbolistas durante la pretemporada y valoró la respuesta que encontró en los entrenamientos. “Tengo buenos jugadores, espero poder armar un buen equipo. El grupo captó rápido las exigencias durante la preparación. Les hemos dado una buena paliza y han respondido. Ahora estamos en la etapa de fútbol”, señaló.
A su vez, Arruabarrena reconoció que todavía hay aspectos por mejorar antes del regreso oficial a la competencia. “Nos queda una semana para los partidos. Hemos visto algunas cosas interesantes y otras que nos han costado. Tenemos que tener más fútbol”, analizó.
Otro de los temas que abordó fue el mercado de pases. En ese sentido, confirmó que mantiene contacto permanente con Juan Román Riquelme y el resto del Consejo de Fútbol para reforzar el plantel. “Lo he hablado con el presidente. Sé que el club se está moviendo. El mercado es largo”, afirmó.
Además, explicó que Boca suele encontrarse con obstáculos adicionales a la hora de negociar incorporaciones. “Ha habido algunos casos que a Boca le piden más dinero que a otros clubes. El club está trabajando, el presidente está en contacto siempre y al Chelo Delgado lo tengo todos los días”, sostuvo.
También dejó una definición sobre su forma de conducir al grupo. “Tengo carita de bueno, pero soy exigente y bastante cabeza”, remarcó entre risas.
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