Thiago Tirante volvió a ratificar que está en el mejor momento de su carrera como tenista profesional y se puede decir que no tiene techo. El platense alcanzó por primera vez la fase de cuartos de final de un Masters 1000. Fue sobre la cancha dura del torneo que se juega en la ciudad estadounidense de Cincinnati.
En base a confianza, mentalidad ganadora y la potencia de sus tiros fueron determinantes para ir demoliendo con el paso de los games a un rival de la jerarquía del checo Jakub Mensik (16) por 5-7, 6-4 y 6-4 tras dos horas y 14 minutos de un juego intenso de cada lado.
El saque prevaleció. Los puntos terminaron siendo con “rally” cortos típico de estos jugadores, que como se dice “prenden fuego” las raquetas cada vez que le entran a la pelota para pegar cada envió algo típico en la actualidad del tenis y sobre todo si se trata del juego en canchas de superficies duras.
En el set inicial fue algo más Mensik, semifinalista de la última edición de Roland Garros, y consiguió quebrar el saque en el último game. A pesar de esta circunstancia, Tirante no se achicó salió a buscar al checo, ya que reaccionó con autoridad, apoyado en una altísima efectividad con puntos ganados con el primer saque: 92%. El premio a la insistencia del platense llegó en el noveno game, donde concretó el quiebre decisivo para emparejar el partido.
En lo que respecta al tercer parcial del partido se lo observó más entero a Tirante, lo que se reflejó en el marcador al extender su racha ganando los primeros cuatro games de forma consecutiva (4-0). A pesar que el checo Mensik (identificado con Gimnasia por su novia Josefina nacida en nuestra ciudad, que estuvo sentada al lado de la cancha) recuperó uno de los quiebres, el tenista oriundo de la barriada platense de La Cumbre no entró en pánico, mantuvo la concentración y selló el triunfo como no podía se de otra manera, con un saque ganador.
Luego del triunfo más importante de su carrera frente al serbio Novak Djokovic, número 5 del mundo, dueño de 101 títulos y máximo ganador de Grand Slam con 24 coronas, una de las mayores incógnitas de Thiago Tirante era saber si su mente, su físico y su tenis sentirían el desgaste o la sensación de haber alcanzado un objetivo después de lo acontecido. Nada de eso ocurrió: el platense dejó atrás al español Martín Landaluce (67) y avanzó así a los octavos de final.
Con esta victoria, Tirante sobre Mensik se suma a la lista de argentinos que llegaron a los cuartos de final en la Era Abierta del torneo de Cincinnati: Guillermo Vilas (1972 y 1973), Franco Squillari (2000), Guillermo Coria (2003), David Nalbandian (2003), Mariano Zabaleta (2003), José Acasuso (2005) y Juan Martín Del Potro (2012, 2013 y 2018).
A los 25 años, Tirante se está codeando con los grandes del tenis y en el circuito ya pasó de ser sorpresa a realidad también con lo hecho en el Masters 1000 de Montreal, Canadá. El apellido del platense ya no suena desapercibido entre el resto de los jugadores y de los aficionados que están admirados con su potencia.
Tirante, que fue número del mundo de la categoría Junior en 1999 condición que adquirió de manera exclusiva junto a otros tres argentinos: Mariano Zabaleta y Axel Geller, tenía este juego en su ADN, pero hasta esta temporada no lo había podido explotar. En su carrera tuvo muchos vaivenes; aunque ahora con un trabajo en lo mental pudo sacar a fluir ese potencial.
En la próxima ronda, Tirante se estará enfrentando con el francés Arthur Fils (21), que derrotó al australiano Alex de Minaur (8) por 6-3 y 6-4, en una hora y 22 minutos de juego. El partidose jugará hoy en la cancha principal, no antes de las 21:30 (hora de nuestro país) con televisación ESPN y Disney + Premium.
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