El intendente de Allen, un municipio de Río Negro convulsionado desde hace semanas por una crisis política, dejó ayer su cargo y quedó a disposición de la Justicia, investigado por administración fraudulenta. Así lo requirió el Concejo Deliberante local, y así debió cumplirlo Marcelo Román, el jefe comunal que gobierna bajo el sello de La Libertad Avanza. Señaló que se trata de un golpe institucional por parte de los concejales y advirtió: “No voy a renunciar y confío firmemente en la Justicia”.
Román logró aguantar en su puesto por casi un año. Había quedado en el centro de la escena en Allen, una localidad del noroeste de Río Negro, en septiembre de 2025, debido a un conflicto entre su administración y los empleados municipales. Tras despidos de empleados municipales, los trabajadores fueron al paro y la gestión quedó jaqueada. El intendente pidió al Concejo la emergencia económica, se la rechazaron. Este año el Concejo Deliberante votó la suspensión de Román.
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