Candela Arizaga volvió a negar la existencia de violencia de parte del ex diputado nacional por el Frente Renovador, Facundo Moyano, y confesó que “quiere que todo se solucione” para ver a su pareja.
La joven de 23 años conversó con la prensa luego de declarar y pidió que se levanten las restricciones dictadas en contra del sindicalista.
Arizaga, que se expresó en público por primera vez sobre lo ocurrido el último martes en el barrio porteño de Belgrano, confirmó que sufrió un “brote psicótico persecutorio” como consecuencia de una situación de la que no quiso ahondar detalles, aunque era una clara referencia a un consumo prolongado de estupefacientes.
Acompañada de su nuevo abogado Roberto Herrera, reiteró que se encuentra “bien” y sostuvo que su perro está en la ciudad santafesina de Rosario.
La influencer prestó testimonio en la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N° 3 de la Ciudad de Buenos Aires Especializada en Violencia de Género.
En este sentido, lamentó no tener contacto con Moyano, imputado por lesiones y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género.
“Quiero que todo se solucione para ver a mi pareja”, consignó la joven al reiterar la inocencia de su novio.
Además, reveló que su familia “conoce” al hijo de Hugo Moyano, a la vez que agregó: “Facu cree en mí y quiere que crezca”.
Con respecto al episodio acontecido en el departamento de Libertador al 5400, precisó que ella se retiró del edificio por sus propios medios, ya que bajó por el ascensor, abrió la puerta y salió corriendo, tal como se observa en las imágenes registradas por las cámaras de seguridad.
“Nunca me pasó algo así”, sostuvo Arizaga.
Previamente, en su declaración ante la Justicia, la joven influencer explicó que conoció a Facundo Moyano por Instagram en 2024 y que mantenían una relación de pareja desde enero de 2026.
Aclaró que no convivían, aunque se veían con frecuencia y compartían viajes y actividades.
Relató que el fin de semana de los hechos estuvieron juntos con la familia de Moyano y luego regresaron al departamento de él.
Allí manifestó que consumió cocaína por decisión propia, que la droga era suya y que no la consumió con el imputado.
Señaló que, tras ese consumo, sufrió un brote psicótico, con alucinaciones y sensación de persecución.
Dijo que recuerda muy poco de lo ocurrido, que salió corriendo del edificio creyendo que alguien la perseguía, pidió ayuda y terminó siendo trasladada en ambulancia al hospital.
Afirmó que no recuerda haber discutido con Moyano, que no tuvieron relaciones sexuales ese día y que no recuerda que él la haya agredido. Incluso indicó que, al ver las imágenes de las cámaras de seguridad, comprendió que lo que percibía durante el episodio no coincidía con lo que realmente sucedía.
También declaró que nunca sufrió violencia física o verbal por parte de Moyano, que nunca lo vio portar armas y que no recuerda haber dicho que fue golpeada o privada de su libertad.
Finalmente, manifestó que no quería impulsar una acción penal contra su pareja, pidió que se levantaran las medidas restrictivas impuestas y expresó su intención de retomar la relación. Además, reconoció como propios varios de los objetos secuestrados durante el allanamiento.
En concreto habló de un reloj, de la medicación del acné, de su billetera, de creatina y de una suma de dinero, cuya cantidad no trascendió.
En relación a la jeringa con un líquido que fuera secuestrada del departamento de Avenida Del Libertador, Arizaga mencionó que era para el tratamiento de sinusitis de Moyano.
Por lo expuesto, la defensa del hijo del líder de Camioneros, a cargo de los abogados platenses Alfredo Gascón y Miguel Molina, tendrían pensado en las próximas horas solicitar una revinculación de la joven modelo y Moyano, todo a partir de la orden de cese de las restricciones.
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