La Universidad Nacional de La Plata (UNLP) atravesará una semana atípica marcada por una pausa de 48 horas consecutivas a raíz de la combinación entre el asueto de este miércoles por el aniversario de su nacionalización y un paro fijado para mañana jueves por los gremios de docentes y nodocentes.
El asueto está contemplado anualmente dentro del calendario oficial de la casa de altos estudios, la cual implica la suspensión habitual del trabajo académico y administrativo en todos los sectores.
A diferencia de otras oportunidades, el parate institucional se empalmará de manera directa con un reclamo sindical por el conflicto con el Gobierno Nacional en torno a la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. A nivel nacional, la huelga se desarrolla este miércoles, pero los gremios locales de docentes y nodocentes decidieron postergar su protesta a nivel local para mañana.
La Asociación de Docentes de la Universidad de La Plata (Adulp) se sumará así al paro nacional de 24 horas convocado por la Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu). La protesta se da en continuidad del plan de lucha que exige la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, recomposición salarial y actualización del presupuesto según la inflación acumulada desde 2023.
A la medida docente se acoplará la Asociación de Trabajadores de la Universidad Nacional de La Plata (Atulp). El gremio nodocente resolvió concretar la huelga sin asistencia a los lugares de trabajo, en alineación con lo dispuesto por la Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (Fatun).
La adhesión simultánea de ambos frentes gremiales paralizará el funcionamiento operativo, los colegios preuniversitarios y la cursada en los establecimientos de grado.
Desde el sector nodocente remarcaron que el reclamo excede lo salarial e involucra el financiamiento de la educación superior. En ese contexto, cuestionaron al Gobierno nacional por el incumplimiento de una medida cautelar y de una resolución de la Corte Suprema sobre los recursos universitarios.
El impacto sobre el calendario obligará a reorganizar programas de estudio en una semana reducida. Además, los gremios prevén más protestas para el 18 de agosto, al cumplirse 300 días sin la aplicación de la Ley de Financiamiento. A la vez, fijaron otra huelga nacional de 48 horas para el 26 y 27 de agosto.
En vísperas del paro convocado para el miércoles 12 de agosto, desde el Ministerio de Capital Humano se sostuvo que el Gobierno cumplió con las obligaciones correspondientes al sistema universitario, “tanto en materia de hospitales universitarios como en lo referido a la paritaria salarial y a los gastos de funcionamiento de las Universidades Nacionales”.
Se sostuvo que cumplió con lo firmado en el acta de la negociación paritaria, el 10 de junio, con los gremios docentes y no docentes universitarios. “Se trata de un paro ilegítimo, que responde a motivaciones políticas y no tiene como prioridad la educación”, se indicó.
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