A menos de dos meses de la catástrofe sin precedentes que golpeó a Venezuela -con un sismo de magnitud 7,2, seguido pocos segundos después por otro de 7.5- una tormenta sísmica similar sacudió a la limítrofe Colombia en donde dejaba el saldo de más de 254 muertos, numerosos heridos y edificios en ruinas.
Tal como se informó, el movimiento se inició a las 7:34 de la mañana del lunes y tuvo su epicentro en las cercanías de San José del Palmar, en el departamento de Chocó. El temblor en Colombia fue de magnitud 7.4 y los daños también alcanzaron infraestructuras clave en el país caribeño.
Así la Aeronáutica Civil suspendió operaciones en los aeropuertos de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura para evaluar posibles daños estructurales. El terremoto se percibió además en Panamá y Ecuador.
El recién asumido presidente Abelardo de la Espriella aseguró que la prioridad en este tiempo es localizar y rescatar a quienes permanecen atrapados. Para coordinar las tareas fue instalado un puesto de mando unificado, mientras equipos de emergencia, autoridades y voluntarios trabajan en distintos puntos.
Y una vez más, tal como ocurrió en la aún no repuesta Venezuela, la ayuda internacional se mostró rápida a la hora de ofrecer insumos de toda clase, prioritariamente los de índole médica, así como la presencia de equipos de rescate. La Argentina y una larga lista de países ofrecieron ayuda a Colombia tras el terremoto que sacudió al país. El gobierno argentino tomó contacto con las autoridades colombianas para poner a disposición recursos y personal.
El Servicio Geológico Colombiano calificó el terremoto como el de mayor magnitud registrado en el país durante el siglo XXI. Después del movimiento principal se contabilizaron numerosas réplicas en San José del Palmar y Sipí, en Chocó, y las autoridades advirtieron que podrían continuar.
El sismo registrado en Colombia volvió a poner en primer plano una característica propia del territorio: su intensa actividad sísmica. La explicación, dijeron los especialistas, están debajo de la superficie. Colombia se encuentra en una zona donde confluyen tres grandes placas tectónicas: Nazca, Sudamericana y Caribe.
En el Pacífico, una de las principales áreas de interacción, la placa de Nazca se introduce por debajo de la Sudamericana. Este fenómeno, conocido como subducción, genera deformaciones y acumulación de energía que pueden liberarse de manera repentina y provocar terremotos.
Lo cierto es que otro país de América del Sur atraviesa una instancia dramática. Es seguro que la población argentina podrá, entonces, permanecer atenta y también dispuesta a ofrecer la ayuda que haga falta para enfrentar la emergencia que hoy lastima a la hermana Colombia.
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