Si bien siguen siendo pocos los pasos al frente dados en la Argentina para la recuperación de materiales o elementos descartados, -ello también como parte de políticas públicas relacionadas a la mejor preservación del medio ambiente- lo cierto es que en forma gradual se van sumando iniciativas que apuntan a ese importanteobjetivo.
En ese contexto cobra importancia el reciente proyecto desarrollado en un laboratorio de Berisso por investigadores y becarios del Centro de Investigaciones Agrobiotecnológicas de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) La Plata, junto con la Fundación UNIBON Argentina, que lograron producir un primer lote de 100 jabones reconstituidos a partir de barras que habían quedado en desuso en establecimientos hoteleros de la Región.
Según se señaló, la experiencia apunta a reducir la cantidad de residuos que genera una actividad cotidiana y acercar productos de higiene a sectores que tienen dificultades para acceder a ellos.
La propuesta parte de una realidad poco visible de la industria hotelera: buena parte de los jabones que se ofrecen a los huéspedes son utilizados apenas de manera parcial. S
Según los datos que maneja el proyecto, en promedio se consume alrededor del 15 por ciento de cada barra, mientras que el resto es descartado.
Se conoce que la reutilización de materiales depende en gran medida de la mayor conocimiento y acatamiento de la población a la consigna de separar la basura hogareña, como punto de partida impresdcindible para iniciar a partir de allí un proceso global de reciclado.
En el caso de La Plata y la periferia puede mencionarse el caso de los Puntos Verdes, instalados en plazas y paseos públicos. Son ámbitos instalados que permiten arrojar por distintas bocas de ingreso materiales como latas, vidrio, plásticos, cartón o aparatos electrónicos.
En una primera época no atraían a muchos vecinos, pero en la actualidad se advierte una mucha mayor utilización de estos Puntos Verdes.
Sin embargo, cabe advertir que ahora se nuclean cartoneros ante algunos de esos Puntos Verdes, que interceptan a los vecinos y les piden que les entreguen los residuos que llevan, impidiéndose seguramente así el propósito de reciclado ulterior.
Otro punto a considerar es la falta de lugares para abandonar computadoras y todo tipo de artefactos domésticos que van al desuso. Los vecinos no saben en dónde poder dejar esos residuos especiales.
La afirmación de que “no se cumple” la Ordenanza 10.661 del año 2009 (”Basura 0”), mientras, es un reclamo histórico y recurrente sostenido por organizaciones ambientalistas
Se trata, en definitiva, de perfeccionar los métodos existentes y de promover nuevos, para poder reutilizar volúmenes enormes de residuos, que pueden reconvertirse en materiales útiles. Ello, con la ventaja de generar menor contaminación y mayores ventajas económicas.
De allí la importancia de que tanto desde los municipios como desde otros organismos del Estado se estimule a la población a iniciar y perfeccionar el sistema a través de la separación de residuos en sus hogares.
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