El Congreso sigue siendo el ámbito central para determinar el avance de las reformas del Gobierno de Milei. No tiene el control de ninguna de las dos Cámaras y tampoco posee interbloques que faciliten los acuerdos con sectores dialoguistas. Hay proyectos con media sanción, ya sea en el Senado o en Diputados, que se dilatan por falta de acuerdos.
El oficialismo ha presentado un proyecto restableciendo el monto de los subsidios a discapacidad que había quitado. Buscó así sumarse a una iniciativa opositora que iba a ser aprobada, pero la oposición no considera que los cambios sean suficientes. Es un proyecto importante porque el Papa León XIV ha decidido visitar el Cotolengo Don Orione en el marco de su gira por la Argentina -a confirmarse en estos días-. Se trata de un símbolo de la acción social para los discapacitados sin hogar. Es una señal clara del Papa en apoyo a los reclamos sociales insatisfechos en la Argentina.
El proyecto que reforma y potencia al Banco Central tiene media sanción de Diputados, pero atraviesa una negociación con los senadores que se dilata. Estos pretenden que los mandatarios provinciales tengan incidencia en las decisiones de esta institución. Pero es el proyecto de Presupuesto para 2027 el que tiene prioridad para la Casa Rosada. Ha comenzado a ser tratado en Comisión, donde surgen diferencias y reclamos. No será una discusión fácil, en un contexto en el cual los sectores dialoguistas han reducido su margen de negociación con el oficialismo.
Las internas políticas
En el ámbito político, las divisiones siguen manifestándose tanto en el oficialismo como en la oposición. Las diferencias entre el presidente y la senadora Patricia Bullrich en el ámbito de La Libertad Avanza se hicieron más evidentes -aunque parece ahora haber una tregua-. Ella se niega a subordinar su discurso a los pedidos de la hermana del presidente, Karina Milei. Esto debilita la acción del oficialismo en el Senado, ya que Bullrich preside el bloque oficialista en esta Cámara. La política social del Gobierno es blanco de críticas dentro de los propios bloques oficialistas.
A su vez, en el peronismo se afianza la competencia entre Axel Kicillof y el kirchnerismo por la candidatura presidencial. Máximo Kirchner ha reiterado el lanzamiento de su madre. Argumenta que puede venir un fallo favorable a sus pretensiones de la Corte Interamericana, lo que parece hoy improbable. Pero el kirchnerismo se mantiene como una alternativa al gobernador de Buenos Aires. Sectores del peronismo piensan que, si se realizan las PASO, tendrán un mecanismo para no dividir a este espacio y mantener su unidad electoral.
La suspensión de este sistema electoral no ha tenido definición en el ámbito legislativo, pese al impulso que pretende darle el oficialismo. El peronismo analiza realizar unas primarias en forma particular si es que finalmente las PASO se suspenden. Mientras tanto, los gobernadores se mantienen al margen de esta puja y algunos de ellos mantienen canales independientes de negociación con el Gobierno, y analizan eventuales alianzas electorales con Milei, aunque sin precisiones por ahora.
Sólo en el ámbito legislativo el peronismo mantiene una situación de unidad, alrededor del cual se va articulando una oposición unificada.
La situación social comienza a mostrar mayor tensión, aunque en expresiones e indicadores no tradicionales. La CGT intenta mostrar una postura unificada frente a la posible visita del Papa. Buscará participar en un rol protagónico en Luján, lo que probablemente logrará. Al mismo tiempo debate realizar un paro general antes de fin de año, en apoyo de sus reivindicaciones frente al atraso salarial, el aumento del trabajo informal, la pobreza y el desempleo.
Pero estos indicadores negativos se dan en un contexto donde los paros sectoriales se han reducido y los cortes de ruta prácticamente han desaparecido. Es un ámbito de agudos problemas, pero escasos reclamos sociales tradicionales. La sociedad está cambiando. El marcado crecimiento de los suicidios es una nueva variable de insatisfacción a medir.
El aumento del endeudamiento, tanto de manera individual como familiar, con bancos y fintechs se ha transformado en un nuevo reclamo social -que también se da en Brasil a días del balotaje presidencial- y afecta a casi la mitad de la población que está en mora. Incluso se han presentado proyectos en el Congreso para reglamentar el tema.
Las manifestaciones en el mundo digital son otro nuevo indicador de protesta. El predominio que mantenía Milei en las expresiones favorables ha disminuido notoriamente. En ello han incidido las denuncias de corrupción que se han intensificado dentro del oficialismo, frente a las cuales el Gobierno no logra generar una respuesta política consistente.
* Director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría
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