Durante muchas décadas reinó un invariable hermetismo oficial sobre la calidad del aire que se respira en la Región, pero algunas referencias académicas y científicas conocidas en los últimos tiempos suscitaron un renovado interés por un tema tan crucial, como lo es el impacto de la contaminación aérea sobre la salud de la población.
Es así que ahora desde una organización no gubernamental de nuestra zona se exigieron respuestas a hospitales locales sobre “datos sanitarios y ambientales que permitan evaluar la posible relación entre la calidad del aire y las enfermedades respiratorias en la Región”, tal como lo reflejó este diario en su edición de ayer.
Según se detalló, la ONG Nuevo Ambiente presentó pedidos formales de acceso a la información pública ante los hospitales públicos de Ensenada y Berisso para solicitar y cruzar informaciones sobre la calidad del aire y las enfermedades respiratorias en La Plata, Berisso y Ensenada. Y la misma presentación “será realizada ante hospitales de la capital bonaerense y fue impulsada en el marco de la Ley Nacional N.º 27.275 de Acceso a la Información Pública”, dijeron los ambientalistas.
En el texto del pedido se destacó que el objetivo es acceder a “datos oficiales que permitan conocer el estado de situación sanitaria de una región caracterizada por la presencia del polo petroquímico, el cordón frutihortícola, la actividad portuaria, el intenso tránsito vehicular y diversos emprendimientos industriales”.
Entre otros requerimientos también consultaron sobre si existen estadísticas oficiales “para comprender el verdadero impacto que podría tener la contaminación atmosférica” y reseñaron que en la zona se despliega una importante actividad industrial, con empresas como la Destilería, Copetro, Petroquímica, Maleic, el Puerto La Plata, la planta siderúrgica, el relleno sanitario de CEAMSE en Punta Lara, la Central Termoeléctrica de Punta Lara y otras industrias, a las que se agrega el cordón frutihortícola con uso intensivo de fertilizantes.
No puede dejar de mencionarse, que en abril pasado se conoció un dictamen científico que determinó en la Región la presencia de un sistema atmosférico con baja capacidad de depuración, con niveles que presentan riesgos para la salud humana y que aludió a la falta de monitoreos y de estaciones de control, planteando así una situación que reabrió consistentes interrogantes sobre la calidad del aire que respiran los habitantes de La Plata, Berisso y Ensenada.
En un contexto histórico de pocos estudios oficiales sobre este delicado tema, importó, entonces –y mucho- destacar primero un estudio de la Procuración de la Corte bonaerense que a principios de la década del 90 impulsó un estudio científico, que determinó en la zona la presencia de contaminantes propios del polo petroquímico. Y en abril de 2026 se conoció la existencia de una red de trabajos dispersos existentes en el SEDICI, CONICET y del CIM sistematizados por especialistas de esos organismos, con conclusiones preocupantes sobre la calidad sanitaria del aire en la Región.
SUSCRIBITE a esta promo especial