Hace pocos días fueron los vecinos de Tolosa, tal como lo reflejó este diario. Luego, esa misma preocupación y temor por la inseguridad existente fue formulada por quienes viven en Los Hornos. “Vivimos con miedo”, fue la síntesis de uno de los frentistas que se concentró en avenida 143 y 61 para expresar su preocupación por la situación que atraviesa es zona.
Además, vecinos de distintos barrios de nuestra zona realizaron un nuevo “alarmazo” como medida de protesta para reclamar respuestas concretas frente a la sucesión de robos y hechos violentos que se registran en distintos puntos de nuestra zona.
Y allí fue que se sumaron los vecinos de Los Hornos, en donde el pedido por mayor seguridad viene creciendo en las últimas semanas. Entraderas, ataques de motochorros, robos a viviendas y comercios forman parte del variopinto listado de delitos que los tienen como víctimas reiteradas.
¿Hace falta decir que es lo que pidieron los hornenses en esa manifestación? La respuesta es conocida: más patrulleros, más presencia policial en las calles. Según aseguraron a cronistas de este diario, pese a los pedidos realizados en reiteradas oportunidades, las respuestas no alcanzan y la sensación de desprotección se mantiene.
También apuntaron contra la modalidad creciente, traducida en que la mayor parte de los delincuentes se moviliza en motocicletas y armados. Pidieron, entonces, que las autoridades a cargo de la seguridad adopten medidas concretas frente a una problema que, según sostienen, se agravó durante los últimos tiempos.
Bien se conoce que numerosos barrios atraviesan el mismo problema, acosados por una seguidilla delictiva tan copiosa como recurrente. Ello mientras las calles y paseos públicos carecen de presencia policial, capaz no sólo de actuar con rapidez ante delitos que se cometen, sino de prevenir, con su sola presencia en la vía pública. Corresponde insistir, además, en que los distintos vecindarios vienen demostrando, con creces, su voluntad de cooperar con la Policía. Ese aporte se ha evidenciado mediante las constantes reuniones con jefes policiales a los que se les ofrecieron diversos datos y sugerencias.
También los vecinos decidieron abrir en las redes foros vecinales de seguridad y aportaron asimismo con la colocación a su costo de cámaras y pequeñas lámparas led para iluminar sectores de las calles, sin perjuicio de mencionar las “defensas” domiciliarias, consistentes en la colocación de rejas, portones eléctricos, rollos de alambres de púa y otros elementos.
En lugar de distraerse con teóricas jornadas académicas o retener a personal en tareas burocráticas, los organismos de seguridad –judiciales, policiales y de la administración con incumbencia en el tema- debieran ir al hueso, es decir plantear un combate inteligente, legal y efectivo contra una delincuencia que no permite vivir en paz a la gente honrada y trabajadora. Le sobran dependencias, personal y recursos al Estado para librar esta batalla.
SUSCRIBITE a esta promo especial