TEMAS DE HOY:
PUBLICIDAD

Qué cambió con Milei

Archivo

Por Por JULIO BURDUMAN

Se cumplieron un poco más de 3 años de las primarias presidenciales del 13 de agosto de 2023. Con ellas comenzó un proceso electoral de tres estaciones -PASO, elección general y balotaje- que llevó a Javier Milei a la Presidencia, provocando una revolución política en Argentina. Aún estamos viendo y calculando sus efectos sísmicos, pero podemos señalar al menos cuatro cosas que parecieran haber cambiado en forma duradera: el sistema de partidos, la lógica del (mal llamado) federalismo argentino, la identidad geopolítica del país y el sentido común económico de los argentinos.

Comencemos por el sistema de partidos, que fue lo primero que se resquebrajó -y, tal vez, lo más importante-. Con Milei se rompió la regularidad sociológica del voto desde 1983, que Juan Carlos Torre describió como un campo dividido entre peronistas y no-peronistas. En esa primera elección de agosto de 2023 irrumpió un electorado nuevo: un 30% de votantes que venían tanto de Juntos por el Cambio como del Frente de Todos y fuerzas menores, y que dejaron obsoleta la noción de las dos grandes coaliciones antagónicas de “la grieta”.

Lo que sucedió no fue mera volatilidad electoral, ni una “mudanza intra-bloque” (es decir, cuando alguien que votaba al kirchnerismo cambiaba hacia una fuerza emparentada, como el Frente Renovador de Sergio Massa): agosto de 2023 fue una elección crítica, en la que un completo outsider de retórica explosiva convenció a todo tipo de votantes de abandonar de un portazo sus opciones anteriores, y darle una oportunidad a un neuvo partido.

Es cierto que poco después, en ocasión del 56% del balotaje contra Massa, el outsider reunió a la gran mayoría de los votos remanentes de Juntos por el Cambio, dejando la impresión de que retrocedía un paso y volvía a reconstruir el campo no-peronista anterior. Eso tranquilizó a muchos, que sintieron por un rato que pisaban suelo conocido.

Pero Milei hizo algo muy distinto con ese 56%.

El cambio del sistema no era de forma, ni de personas, sino de contenido. Una vez que absorbió todo lo que pudo de su nuevo aliado electoral, incluyendo a muchos de sus dirigentes, lanzó una ofensiva ideológica sobre el conjunto de identidades y símbolos del modelo político precedente, la casta, y saturó a la opinión pública de debates polarizantes con lo viejo: usó el púlpito de la Presidencia para demoler el sistema partidario anterior, no para reconstruirlo.

Su interés es reemplazar el bicoalicionismo anterior de ideologías fluidas por una nueva representación política, basada en el espectro izquierda–derecha. Pero partiendo de la premisa de que la derecha tiene la misión histórica de reconstruirse a sí misma y, por default, al sistema todo.

El mileísmo no es sociológicamente antiperonista, precisamente porque invierte el sentido de la acción política del liberalismo clásico, que era velar por el derecho de las minorías -considerándose una de ellas- a no ser avasalladas por la tiranía de la mayoría. Para Milei es al revés, una mayoría -los argentinos de bien- estaba siendo sojuzgada por una minoría progresista que hegemonizaba las instituciones pero no representaba al grueso de la sociedad. Por eso las nuevas derechas se consideran potencialmente mayoritarias, siempre y cuando sean exitosas en su misión de despertar de la matrix al pueblo dormido y reencontrarlo con sus valores, tradiciones y aspiraciones.

LOS CONSENSOS Y LA RELACIÓN FEDERAL

De este primer cambio, fundamental, se derivan todos los otros. Ya con el poder de los votos, Milei cuestionó buena parte de los “consensos” que sostenía la representación partidaria precedente, poniendo en evidencia que en muchos casos no estaban sustentados en creencias mayoritarias. Por ejemplo, en los casos de la memoria oficial de la historia de los ‘70, la perspectiva de género promovida por el Estado nacional o el rol de los movimientos sociales en la asignación de los planes sociales. Uno de estos consensos derrumbados es la lógica política de la relación Nación–Provincias, que es el segundo gran cambio de la era Milei. Por primera vez en la historia, la Casa Rosada está presidida por un federalista, y la tarea principal de los gobernadores pasó a ser la gestión de sus distritos y no ir a mendigar a Balcarce 50 o, al menos, no tanto. El federalismo de facto se vio facilitado, sin dudas, por el hecho de que hasta ahora no tuvo gobernadores propios, pero supongo que sería igual de “desconcentrador” si hubiera mandatarios violetas.

El tercer cambio de la era Milei es la orientación geopolítica de los argentinos. No solo condujo al país a una alianza estrecha con Estados Unidos, sino que también convenció a muchos votantes de que eso era lo correcto. En otros tiempos, un dudoso “consenso” instalado desde los gobiernos decía que los argentinos rechazaban mayoritariamente las alianzas con los países de Occidente, y que creían en un destino atado a la hermandad latinoamericana o el denominado “Sur Global”.

Finalmente, el cuarto cambio está en las ideas económicas de los argentinos, aunque muchos están disconformes con su situación económica personal.

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE a esta promo especial
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Registrate gratis para seguir leyendo

Ya leíste varias notas de El Día. Creá tu cuenta gratuita y seguí accediendo al contenido del diario.

¿Ya tenés cuenta? Ingresar

Has alcanzado el límite de notas gratuitas

Suscribite a uno de nuestros planes digitales y seguí disfrutando todo el contenido de El Día sin restricciones.

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme

ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES

Para disfrutar este artículo, análisis y más, por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales

¿Ya tiene suscripción? Ingresar

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme
PUBLICIDAD